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Félix Martín

“Os Mismos de Sempre”, más allá de un musical

El colectivo tapiego regresa al escenario en Navidad

En 1869 se representó en Tapia la obra de Pedro Marquina “El Arcediano de San Gil”, que precisando de una actriz, se encontró, inicialmente, con el grave problema de que todavía las damas no podían subir al escenario. De esta forma, varones disfrazados de mujer fueron la irremediable solución a aquella incongruencia. Como quiera que además las madres de la época consideraban un grave pecado que sus hijas entraran en escena (era cosa de hombres, como el coñac), había que poner remedio al problema. Así, el tapiego Juan Manuel Piñeirúa fue el primero en dar el paso autorizando a su hija a estrenarse de actriz, lo que, finalmente, se tradujo en un éxito total. Quién le habría de decir a aquella joven, que siglo y medio después otra tapiega, heredando el arte de Carolina Santamarina, Isabel Cuervo, sería la directora, gestora, guionista, y vedette principal de un musical junto a una legión de mujeres y hombres de toda edad y condición, con la entusiasta aceptación del público asistente, y claro, sin la necesidad de permisos paternos. “Os Mismos de Sempre”, más allá de un musical, son un gran compromiso social, y continúan de modo altruista desde 2008 recaudando más de 100.000 euros en favor de la investigación contra el cáncer, o a favor de Cáritas; cosechando premios en todas las carnavaladas de Asturias y Galicia, así como sobre todo, y más importante, ganándose el cariño de todo el pueblo tapiego. Y vuelven en Navidad con ilusiones renovadas, con humoradas para aliviarnos emocionalmente la tragedia social que atravesamos; con grandes sorpresas que desvelar sobre el escenario, y por esta vez, también, con apoyo municipal a la hora de utilizar el Auditorio de Tapia para sus ensayos generales.

“Os Mismos de Sempre”, más allá de un musical

Se trata de un colectivo de más de 50 jóvenes autodidáctas (entre 16 y 77 años), que durante todo el año aúnan esfuerzos a partir de un tema central desde el que todos aportan ideas, canciones, puestas en escena, bailes, guiños cómicos etc. Una especie de Sextaferia musical, también con un equipo de operarios imprescindibles para la confección del vestuario (a veces tuneando el de otras galas), la carpintería, el sonido, etcétera. Es decir, cientos de horas arrancadas de sus tareas laborales, familiares, o escolares, todo en favor de una causa social que los hace mucho más grandes. Arriba el telón, otra vez, para “Os Mismos de Sempre”.

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