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Cudillero

Del folclore pixueto

Cuando se falta el respeto a las tradiciones

Decía Elvira Bravo ("Elvira de Cudillero") que, "si entre los griegos y los romanos cada pueblo o lugar tenía su musa o deidad particular a quien ofrendaban sacrificios y honores, bien puede asegurarse que Cudillero hubiese elegido como suya a Terpsícore, diosa de la danza". En efecto. Ya lo dice la popular copla:

Para cantar, viva Pravia;

para bailar, Cudillero.

Facilidad, agilidad, gracia y gran afición han señalado siempre a las "pixuetas", naturales o de corazón, en este arte que practicaban desde la niñez, sin que ningún obstáculo les arredrase. Lo mismo bailaban con piso empedrado, desigual, en el campo, lloviendo, de madreñas o con cualquier artefacto en la cabeza. Y de resistencia, ¡no digamos! Por ejemplo, en las fiestas de San Pedro bailaban sin apenas interrupción día y noche.

Pocos lugares habrá que ofrezcan tanta variedad de bailes y danzas de rueda como Cudillero: danza prima, giraldillas, "El descansao", "La red", "El temperendengue" y "El perlindango.

Tras años en el olvido, desde que se nos fue Elvira en 1986, recientemente se ha creado el grupo folclórico "Arduríu Pixuatu", con la idea de recuperar tanto los bailes como los villancicos del lugar. Y lo están consiguiendo, como ya manifesté desde estas mismas páginas de LA NUEVA ESPAÑA. Tiene un gran mérito su labor y por eso reitero mi felicitación.

Viene esto a cuento porque, en escaso espacio de tiempo, tuve la desgracia de visionar a algún grupo "hinterpretar, kantar y vailar", dos de las danzas de referencia. En concreto "El perlindango" y "La red". Y, ¡ay, válgami la Soberana! Si personajes históricos del lugar, tales como "La Pedregala", Ruperta "La Princesa", "La Mingucha" o "Antona Leandra", levantaran la cabeza, armábase gorda. ¿Se imaginan que un vals se bailase como si fuera un pasodoble, un tango como una rumba, o el pericote como el corri-corri…? Pues eso ha sucedido con nuestro folclore –me refiero al de Cudillero–: que hay quien se dedica a interpretarlo a su modo, con una falta de ética y de respeto y con un mucho de ignorancia y de soberbia. Por eso pido desde aquí que, por favor, si alguna agrupación folclórica desconoce el ritmo, pasos, ejecución, música, en este caso de los bailes antes citados, que se informe; de esta forma sus integrantes no harán el ridículo y el responsable o responsables evitarán protestas justificadas por distorsionar nuestro rico folclore.

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