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Tenemos un sueño: el Parque Fluvial del Puente de Castrillón

En la parte alta del embalse de Arbón, en el concejo de Boal, se encuentra el Área Recreativa del Puente de Castrillón: un espacio de ocio y descanso, junto al río Navia, de una belleza extraordinaria; zona de baños desde tiempos pretéritos y de pesca para los ribereños con sus botes y lanchas. Un lugar de comidas familiares y de amplios grupos. Muchas veces, también, un lugar solitario e ideal para absorber los olores y sonidos de la naturaleza: los pájaros y el fluir del regueiro de Roxíos, con su catarata, al perderse en el río Navia.

Esta área situada en la margen izquierda, junto al puente nuevo de hormigón, en la AS-35, ocupa una pequeña extensión con un grupo de mesas distribuidas entre el arbolado, distantes entre sí, permitiendo una privacidad en su disfrute. En estos años pasados se ha ido renovando, reparando y, con un pequeño aumento de las mesas, mejorando con el impulso de nuestra Sociedad de Amigos de Boal y del vecindario: actuaciones de retirada de restos de maderas, reparaciones en muros, retirada de papeleras de basura,…junto con la limpieza anual municipal, antes del verano, han mantenido este espacio con sumo respeto y cuidado medioambiental.

En la parte superior, junto a la AS-35 y los contenedores de basura, se encontraba un espacio libre que servía de aparcamiento. En los días punta del verano se hacía necesario pasar el puente y aparcar en una lengua de terreno libre junto a la carretera, al otro lado.

En la Sociedad de Amigos de Boal hemos trabajado seriamente en un proyecto de puesta en valor de este espacio, teniendo como referencias absolutas el respeto a sus características medioambientales, la necesidad de construir referentes de ocio turístico en Boal y las aspiraciones de los usuarios y ribereños. A este proyecto lo hemos llamado Parque Fluvial del Puente de Castrillón.

Los elementos fundamentales de este proyecto son los siguientes.  El primero es la definición y construcción de la playa fluvial, con zona para niños. El segundo elemento, la ampliación del Área hacia la margen derecha, desde el puente AS-35, la propia AS-35 y el río hasta el Regueiro de Castrillón.  Esta amplia superficie permitiría servicios de hostelería, baños públicos, zona de sol, juegos para niños,… En tercer lugar, se plantea la recuperación del antiguo puente colgante sobre el río.

El cuarto punto es la mejora y ampliación de los aparcamientos a ambas márgenes y el quinto la colocación de pantalanes en ambas márgenes, para lanchas y piraguas. Este proyecto fue presentado al pueblo de Boal a través de reuniones y asambleas, planos y una maqueta expuesta en la villa capital; posteriormente fue presentado al Pleno del Ayuntamiento de Boal en la legislatura pasada siendo aprobado por unanimidad. La aparición de los fondos europeos Next Generation nos animaba a pensar en la posibilidad de la realización de esta y de otras iniciativas.

En estos momentos se están ejecutando una serie de actuaciones, algunas ya concluidas, por parte de la empresa pública Tragsa, con un presupuesto de 262.855,35 euros, dentro del Plan Turismo Azul, en el área recreativa y en el exterior en el aparcamiento.

Consisten, principalmente, en un módulo de bar/restaurante con aseos secos y seis mesas-picnic ente el módulo y el contenedor de basura, todo ello junto a la AS-35. En segundo lugar, un pantalán de amarre de embarcaciones (botes y lanchas) y, en tercer lugar, una fuente/pileta.

No recuerdo ya las veces que he asistido a reuniones de "participación ciudadana", muchas veces, sin más objetivo que el de cubrir el expediente y reiterar "la importancia del movimiento asociativo y de tener en cuenta al vecindario".

No habrá muchos casos, como en la cuestión del Área Recreativa del Puente de Castrillón, donde haya habido una ciudadanía preocupada e interesada en su mejora y mantenimiento como es este caso, desde tiempos pasados. La Sociedad de Amigos de Boal desde hace diez años. Para nosotros un lugar central en el nacimiento y fin de la Ruta Viesgo de los Miradores del Navia (PR-299) y, también, en la futura Gran Senda del Navia.

Pues, una vez más, en lo importante, y para hablar de cosas concretas, nada de nada: ciudadanos de tercera. Mis "felicitaciones" al Ayuntamiento de Boal y al Principado de Asturias. Quiero resaltar el profundo malestar y disgusto entre los vecinos y amantes de este lugar. Un malestar callado y, a veces, miedoso. Quiero poner voz a todos los vecinos y vecinas que tienen este sentimiento, junto con el mío, que, con su permiso, hago público.

Debo positivizar la realización de los aseos, el punto de agua y el pantalán. Aspectos de todo punto necesarios e imprescindibles para un lugar público y, en ocasiones, muy concurrido.

El diseño de los otros elementos de esta intervención parten del desconocimiento de la dinámica de la actual área recreativa y, por tanto, van a ser un absoluto fracaso en su gestión posterior. No sé quién se va a sentar en esas mesas picnic. Intervenir en un espacio tan pequeño con modelos copiados de otros sitios, en el mejor de los casos, solo lleva al no uso por los vecinos y visitantes.

Si se quiere avanzar hacia un modelo respetuoso y atractivo ha de tenerse en cuenta la margen derecha del río, la rehabilitación del puente colgante y la definición de una auténtica playa fluvial. No estamos inventando la pólvora, basta un poco de interés y darse una vuelta por España, incluso por Internet.

Nuestro concejo, necesitado de un gran empujón turístico, junto a los concejos de los Valles del Navia, precisa proyectos creativos, atractivos y con tirón. Tenemos un sueño: el Parque Fluvial del Puente de Castrillón.

*Miguel Mojardín es presidente de la Sociedad de Amigos de Boal

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