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Tineo, treinta y cinco años caminando hacia Santiago

Fue justamente un 12 de agosto de 1991. Aquel día la comisión de fiestas de San Roque había programado una conferencia sobre el Camino de Santiago. Los ponentes, Julio Antonio Fernández Lamuño, cronista oficial de Tineo, y José Joaquín Milans del Bosch, presidente de la primera asociación de amigos del Camino de Santiago del Principado. El lugar elegido, la Casa de González Mayo, una gran casona de indianos que el ayuntamiento tinetense había adquirido pocos meses antes a la empresa Fenosa, titular entonces de la central térmica de Soto de la Barca.

Un nutrido grupo de personas abarrotaban aquel improvisado auditorio y participaron con verdadero interés de todo lo que los dos expertos contaban sobre la Ruta Jacobea, un fenómeno abandonado durante muchos años y que empezaba a despertar en manos de un puñado de entusiastas. De aquella conferencia surgiría un movimiento, capitaneado por el alcalde del momento, Francisco Javier Rodrígues Blanco "Paco Bárcena", que pronto daría sus frutos.

Esos frutos se plasmaron en la fundación de una asociación de amigos del Camino, la Astur-galaica del Interior, en preparar un albergue de peregrinos en los locales abandonados del viejo macelo municipal y en los primeros trabajos de estudio, adecuación y preparación del trazado físico de ese Camino. Luego vendrían reuniones, congresos, grupos de peregrinos, publicación de trabajos, de revistas, mas conferencias… y un largo etcétera hasta llegar al momento actual.

Tineo siempre guardó en su memoria el paso de peregrinos por sus tierras. Ya fuera en viejos documentos que hablaban de que el rey leonés Alfonso IX había mandado que el "Camino a Galicia" pasara por "su puebla de Tineo y por Santa María la Real de Obona", memoria guardada por los mayores de pueblos y villa que recordaban el transitar de "personas extrañas" ataviadas de forma poco usual. Memoria monumental recogida en el viejo edificio que albergara el "Hospital de peregrinos de Mater Christi". En definitiva, se rescataba del olvido a un fenómeno que había tenido un gran significado histórico en el llamado "concetson" y que, en aquel momento nadie era lo suficientemente consciente, significaría con el paso de los años una esperanza para la maltrecha vida económica, social y cultural del municipio natal del Conde de Campomanes.

El primer año que se recibieron peregrinos en la villa de Tineo, estos no superaron la decena. El pasado año 2026 los caminantes que atravesaron el termino municipal en dirección a Compostela superaron con creces los 25.000. La diferencia es bien clara y apabullante, pero también es resultado de un trabajo silencioso, permanente, humilde y abnegado de un grupo de personas que, con el apoyo constante del consistorio tinetense, de los hosteleros y de otros gremios, ha logrado situar a Tineo, a su parcela del Camino, en un puesto destacado y principal.

Los primeros años fueron en soledad, con escasos apoyos y con más trabas que colaboración, pero después empezó a despertarse una necesidad de colaboración, un espíritu de emprendimiento, una sensación de que se tenía delante, de nuevo, un fenómeno que podría contribuir a la sostenibilidad, al desarrollo, a la fijación de población en la zona rural. Esa zona rural tan abandonada, tan dejada de la mano de Dios y, especialmente, de los políticos, que veía como su población se envejecía e iba desapareciendo. De esos pueblos que perdían sus bares, sus comercios mixtos y su escuela y hasta su iglesia.

El Camino de Santiago ha permitido que todo eso empiece a revertir. Se han abierto, desde aquel ya tan lejano 1991, trece albergues de peregrinos, entre ellos dos públicos (Tineo y Borres), se han recuperado bares y tiendas en muchos de los pueblos por donde discurre la senda compostelana. El comercio, las farmacias, los taxis, el servicio de Correos y otros muchos sectores han visto como su futuro se abría con ilusión y esperanza. Hay que decir que no será una economía única y suficiente, pero sí representa todo ello un complemento que posibilitara la llegada de nuevas gentes (ya lo ha sido con la apertura de varios negocios por parte de personas venidas de otras partes de España, incluso de fuera de nuestro país), de una sostenibilidad que estaba poniendo en riesgo la pérdida de la minería, de algunas empresas de gran tamaño que han desaparecido. Es, ha de ser, una forma nueva y diferente de fijación de vecinos, de aumento de recursos y de oferta distinta y especifica.

El próximo año 2027 será de nuevo Año Santo y eso significa que el número de caminantes aumentará exponencialmente. De aquella docena escasa de caminantes pasaremos, según todas las previsiones, a más de treinta mil. Eso necesita atención, inversiones, mantenimiento, promoción, ayudas y, especialmente, trabajo en común y entre todos. El Camino de Santiago ya es una realidad en Asturias y lo es también en Tineo. Ayudemos a que esos treinta y cinco años que Tineo lleva caminando hacia Santiago se consoliden y se incremente por el bien de todos. ¡¡Buen Camino Tineo!!

Laureano Víctor García Diez es presidente de la Asociación Astur-Galaica del Interior del Camino de Santiago

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