La artista bonaerense considera crucial la relación entre los materiales cotidianos y las artes visuales, empleando en el título de su proyecto un término de la raza aimara, que significa el retazo con que las abuelas indias cubren su cabeza, como el pretexto de partida para la reivindicación del espacio doméstico y el arte femenino. La joven configura en sintonía con formas compositivas ancestrales, como la espiral o la construcción escalonada.

La idea de habitar también es parte esencial del proyecto, mediante la integración en el espacio expositivo de esa palabra traducida a las 7 lenguas más habladas del mundo (árabe, bengalí, español, indostánico, inglés, mandarín y ruso), con el fin de evidenciar su significación y abogar por la eliminación de las fronteras. Para ello se nutre de técnicas analógicas y digitales, empleando el ensamblado de varios tejidos, la fotografía y el bordado, al tiempo que deja un hueco para la poesía a viva voz, que será otra clave en su exposición.

Esta muestra forma parte de las exposición de AlNorte 2020.