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‘El caso Villa Caprice’: entre el lujo y el engaño

La cinta de Bernard Stora es un filme sobre las apariencias, el engaño, la corrupción y la manipulación en un contexto de clase alta

Fotograma de la película ’El caso Villa Caprice’.

‘El caso Villa Caprice’

Dirección: Bernard Stora

Intérpretes:  Niels Arestrup, Patrick Bruel, Irène Jacob

Año: 2020

Estreno: 21 de enero de 2022

 ★★★

‘El caso Villa Caprice’ es, en esencia, un filme sobre las apariencias, el engaño, la corrupción y la manipulación, siempre en un contexto de clase alta. De todo ello habla a través, por regla general, de la sugerencia, sin alzar mucho la voz. El relato es como si estuviera en la cabeza de uno de sus dos personajes principales, el curtido, escéptico y distante letrado que interpreta muy bien Niels Arestrup.

El abogado, encantado de conocerse y de jugar con las expectativas de los demás, acepta defender a un conocido y riquísimo empresario (Patrick Bruel) que, entre otras cosas, posee la lujosa villa que da título a la película. Villa Caprice define a este personaje como la seguridad en sí mismo define al abogado. Porque más allá de una trama reveladora de los entresijos del poder, la facilidad con la que la gente se corrompe y la fragilidad de la ley, lo que muestra la película es la manera en que la apariencia de los dos personajes puede desvanecerse para evidenciar otros comportamientos e insospechadas inseguridades.

Los dos mundos tan ordenados y firmes en los que se mueven el empresario y el abogado parecen, por momentos, muy parecidos, aunque la historia se encarga de mostrarnos lo equidistantes que son. Un juego del gato y el ratón que no lo parece. Porque, en el fondo, ‘El caso Villa Caprice’ parece estar hablándonos de unas cosas para desvelarnos otras bien distintas. 

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