El queso de Cabrales Cueva del Molín de Central Lechera Asturiana es el Cabrales más premiado de las Olimpiadas del queso, que es como se conoce popularmente a uno de los concursos de queso más prestigiosos del mundo: los “World Cheese Awards”. En ellos cada año se dan cita expertos queseros (expertos catadores, gastrónomos, técnicos, periodistas, mayoristas, etcétera) que eligen a los ganadores entre miles de propuestas de distintos países. La edición de 2019 tuvo lugar en Bérgamo (Italia) y la del próximo 2020, retrasada por la crisis sanitaria, será en Asturias el próximo año. 

El queso de Cabrales Cueva del Molín de Central Lechera Asturiana es un queso azul de fabricación artesanal con Denominación de Origen, elaborado con leche cruda de vaca, madurado en cueva natural y con un proceso de maduración mínimo de tres meses. Ha ganado en seis ocasiones una medalla –varias de plata, una de oro y una superoro– en los “World Cheese Awards”, lo que significa que es un queso excelente y apreciado por los profesionales, pero ¿cuáles son las características que lo han llevado a ganar media docena de preseas? Son varias: 

1. La clave de un buen queso es la leche.

La leche utilizada para elaborar queso de Cabrales, tal y como establece la DOP, ha de proceder del concejo de Cabrales y/o de Rozagás, Cáraves u Oceño, en Peñamellera Alta. La leche del queso Cabrales Cueva del Molín procede de cuatro ganaderías de la zona y socias de Central Lechera Asturiana, garantizando la mejor materia prima para la elaboración de este queso. 

2. Un saber hacer centenario.

El Cabrales Cueva del Molín de Central Lechera Asturiana se elabora respetando la tradición, para obtener un queso con unas propiedades y un sabor reconocido a nivel mundial. La leche de Central Lechera Asturiana se mezcla con el cuajo para obtener una cuajada de la más alta calidad. Tras su corte, se introduce en los moldes que durante varios días son manualmente volteados y salados. Posteriormente se llevan a la cueva natural del Molín donde se desarrollará el Penicillium, el hongo que se encargará de crear esas vetas azul verdosas tan características de este queso. Durante la maduración entra en juego la experiencia del Maestro Quesero, el secreto mejor guardado de este queso, que logra encontrar el punto óptimo de maduración que le da una suavidad y cremosidad sin igual, diferente al resto de quesos de su misma clase.  

3. Una cueva propia.

La Cueva del Molín, una cueva propia con unas condiciones controladas, situada en Carreña de Cabrales en los Picos de Europa, es una cueva natural dotada de unas condiciones atmosféricas especiales y unas corrientes de aire características llamadas “soplaos”. Cuenta con aproximadamente 5.500 metros de galerías y el primer kilómetro alberga la maduración de los quesos. Esta cueva propia permite que en todo momento se controle la temperatura y humedad asegurando que la maduración del queso se realiza en las mejores condiciones.  

Taba de quesos

Taba de quesos Cedidas a LNE

Los sabores más especiales de la mejor leche, en las mesas navideñas

Si hay un alimento característico del Principado son los quesos. La región es la mayor “mancha quesera de Europa”, con más de 40 variedades identificadas, la mayoría artesanales. Entre todos destacan cuatro variedades con Denominación de Origen Protegida (DOP) y una Indicación Geográfica Protegida (IGP). Central Lechera Asturiana, marca láctea de referencia a nivel regional y nacional, ha seleccionado algunos de estos quesos, todos ellos elaborados artesanalmente con su leche bajo la marca El Maestro Quesero: DOP Cabrales, DOP Afuega’l Pitu, variedad roxu, DOP Casín, IGP Los Beyos y Vidiago. Más información, en la web: www.elmaestroquesero.es.