25 de junio de 2012
25.06.2012
Sin la venia

Quintaesenciado ejercicio de bicefalia

Cascos y Mercedes Fernández se empeñan en escenificar el más difícil todavía

26.04.2012 | 02:00
Quintaesenciado ejercicio de bicefalia

De sobra sé que no está bien citarse a uno mismo. Pero es que ni siquiera puedo esgrimir para no hacerlo el sarcasmo autocomplaciente -«no me repito porque no me gusta citar a los clásicos»- de ese fanfarrón anglo-galaico tan excesivo en su egolatría como en su abrumador dominio del lenguaje, al que el Rey distinguió con el marquesado de Iria Flavia.


Sucumbo, pues, a la tentación para, lejos de vencerla, recordar que en un artículo reciente, dedicado a ese acuerdo de investidura sin candidato alumbrado -dicho sea con perdón- entre Mercedes Fernández y Cascos la pasada semana, anunciaba el que suscribe que el citado prodigio no sería el último que, Cascos mediante, tendríamos la ocasión de contemplar -con arrobo o sin él, que eso va en caracteres, querencias y hasta militancias- en la política asturiana.


Dicho y hecho. El martes pasado, superando incluso las previsiones más optimistas, Mercedes Fernández y Cascos, separados pero revueltos, han presentado en sociedad el más difícil todavía: el acuerdo de investidura no con uno, sino con dos candidatos. ¡Ale-hop! ¿Alguien da más? Dos candidatos a la una, dos candidatos a las dos, dos candidatos a las... Esperen un momento. Que este dos no tiene tres sin UPyD.


Puestos a pecar en la autocita, insistamos para recordar cómo también en un artículo anterior le trasladaba a Nacho Prendes la conveniencia, a mi entender, de extremar las precauciones para evitar que UPyD acabe haciendo un desairado papel en una contienda en la que la gobernabilidad de Asturias no es sino el campo de batalla en el que Francisco Álvarez-Cascos pretende saldar las cuentas del liderazgo del centro-derecha asturiano.


Los hechos demuestran que no andaba en exceso descaminado. Y es que, salvo que UPyD quiera contribuir a una reedición quintaesenciada de la bicefalia al gálico modo, esto es, a un Gobierno con dos presidentes, su potencial apoyo al bloque Foro-PP dudo, y mucho, que sea la mejor manera de entregar su cotizada virginidad política. Y es que, tras ese lance, ni tan siquiera una remendadora de virgos tan proverbial como Celestina podría luego recomponerla.


P. S.: Otro notable prodigio en curso es el que hace referencia al cambio de significado de la locución «aferrarse al cargo». Ni convocar elecciones anticipadas en lugar de promover una moción de confianza, ni tratar de anular el voto de los residentes ausentes por defectos contra los que no se formuló oposición alguna en los dos comicios anteriores, ni condicionar cualquier posibilidad de pacto con el PP a ostentar él mismo la Presidencia del Gobierno suponen para Cascos «aferrarse al cargo». Notable prodigio semántico, sin duda.

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