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Cien líneas

HUCA

Una buena noticia. Las autoridades sanitarias quieren que el HUCA sea uno de los mejores hospitales de España. Un centro de referencia, dicen, sin advertir que las referencias pueden ser buenas... o malas. Pero se entiende.

La mitad del trabajo está hecho. El edificio es magnífico con problemas, cierto, de esa talla como ocurre con todo lo superlativo.

De la otra mitad, un cuarto también se ha conseguido: la ambición declarada opera milagros.

Queda el 25 por ciento y ahí me van a permitir los altos jerarcas de la salud astur que aporte una idea.

Primero, algo de filosofía. Sólo crea Dios. Todo está inventado. La cuestión es recuperar buenas ideas en nuevas coordenadas.

A lo que iba. Uno de los antecedentes del HUCA es el Hospital General que, sí, fue el mejor de España. Muy sencillo, José LópezMuñiz, al que habría que hacer un monumento y quitar, por ejemplo, a la gorda esa de la Escandalera, estableció un sistema novedoso que dicho en un solo sintagma se denomina gestión privada.

Cierto, acabo de nombrar a la bicha y supongo que si algún mandarín había llegado hasta aquí leyendo habrá arrojado el periódico contra la pared.

Pero es así. Los mejores médicos y en general el personal sanitario óptimo volaría hacia el HUCA de ganar el doble que ahora. Mejor cuatro veces más. Y eso requiere criterios de economía privada. Todos, si lo desean, seguirían siendo atendidos sin copagos ¡y mucho mejor!

(Para la terapia de esta semana se recomienda vivamente "Endechas para una reina de España", de Cristóbal Halffter).

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