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Pablo Castaño

Los progresos de Grecia

El país heleno sale del procedimiento de déficit excesivo antes que España

Fin de curso y Grecia progresa adecuadamente. El país que se reveló contra la austeridad, pero que al final la ha padecido y la ha soportado, obtuvo la pasada semana su primer aprobado. La Comisión Europea sacó al país del procedimiento de déficit excesivo (PDE). Un simbólico tanto que se anota el populista Alexis Tsipras cuando se cumplen dos años de la dramática negociación que casi hacer saltar por los aires el euro. Además, el Eurogrupo y el Mecanismo Europeo de Estabilidad (Mede) aprobaron también la semana pasada el desembolso de 7.700 millones de euros del tercer programa de rescate de Grecia, lo que garantiza un verano sin tensiones en las arcas públicas.

Grecia ha conseguido lo que España, Francia y Reino Unido aún no han logrado, librarse de la vigilancia correctora de la Unión Europea por el exceso de déficit. Una cadena menos para la economía helena. Las cuentas públicas han pasado de un déficit del 15,1% en 2009 a un superávit del 0,7% en 2016. Y además, las previsiones macroeconómicas de la UE apuntan a que el equilibrio será duradero.

Los recortes del gasto público, sufridos sobre todo por funcionarios y pensionistas, y las subidas de impuestos han conducido al equilibrio, pero también han sido importantes las inyecciones de fondos procedentes de las privatizaciones. Así, la compañía alemana Fraport pagó 1.230 millones de euros por quedarse con la gestión de 14 aeropuertos regionales y la china Cosco 368,5 millones por la gestión en régimen de concesión durante 36 años del estratégico puerto de El Pireo. La naviera que preside Xu Lirong y que está controlada por el Estado chino se comprometió además a invertir 350 millones de euros durante los próximos diez años en el puerto cercano a Atenas dentro de su plan para incrementar su presencia en Europa, que ha incluido la compra del 51% de Noatum, la mayor compañía en la carga y descarga de contenedores de España (gestiona la terminal más grande del puerto de Valencia, otra en Bilbao y las terminales ferroviarias de Madrid y Zaragoza).

Bruselas cree que Grecia va camino de la recuperación y ello a pesar de que el PIB sigue estancado, la tasa de desempleo ronda el 22%, más del doble que la media europea, y la deuda pública sigue cerca del 200% del PIB. Pero la contención del déficit es un buen síntoma y como Tsipras ha hecho ajustes y reformas la UE se lo ha reconocido. El comisario europeo Pierre Moscovici afirmó que Grecia puede "pasar página a la austeridad y abrir un nuevo capítulo de crecimiento, inversión y empleo". La creación de puestos de trabajo es la prioridad del gobierno de Tsipras, que está obligado también a cumplir con su exhausto electorado. En ese contexto, el gobierno de la izquierda radical señaló que tomará medidas severas contra los abusos de los empresarios, como vetar en los concursos públicos a las compañías que violen la ley de Trabajo. Es el escaso margen que tiene Tsipras para contentar a los suyos y no solo a la Troika.

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