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Sol y sombra

España vuelve a ir bien

El currículum deportivo del secretario general del Partido Popular

No sabía hasta que oí hablar de Teodoro García Egea, el ciezano flamante secretario general del Partido Popular, que escupir huesos de aceitunas era un deporte autóctono. Hace nueve años Teodoro se proclamó campeón del mundo de esa modalidad en Murcia y hoy se exhibe como una curiosidad dentro de su currículum, junto a la ingeniería industrial.

Meterse una aceituna en la boca y roerla para acto seguido coger carrera y lanzar el hueso más lejos que nadie no es, además, una extravagancia en un país en el que todavía se arrojan las cabras de los campanarios de las iglesias. Hay que felicitar al secretario del PP por el buen gusto. En España, tenemos carreras a lomos de burros sarnosos, celebramos repugnantes tomatinas y algunos vecinos lancean toros hasta la muerte. Comparado, escupir huesos de aceituna, aunque parezca propio de idiotas, es para presumir de deporte sostenible. En Escandinavia, y no es mi intención abrumar a nadie con ejemplos, nórdicos supuestamente civilizados cargan con sus mujeres a hombros durante un duro circuito de obstáculos. Allí es un deporte muy popular y hasta ecológico.

¿No queremos políticos preparados y capaces de enfrentarse a los grandes retos? Pues ahí tienen a Teodoro García Egea que escupe huesos de olivas como dicen en su tierra sólo por el sano afán de competir. ¿Para qué una escuela como la ENA, de Francia, con que democratizar el acceso de los políticos a la función pública del Estado? Nos sobra con humildes lanzadores de aceitunas y audaces presidentes de gobierno que utilizan el avión oficial para ir con su esposa a un concierto de rock a 400 kilómetros de donde vive. España va bien, otra cosa es que no demos más de sí.

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