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Francisco García

Billete de vuelta

Francisco García

Bendito partido

El Sporting ganará el derbi: tantos curas juntos no pueden equivocarse

El Sporting ganará el derbi como está mandado, como Dios manda. Treinta y cinco curas de ochenta y cinco encuestados no pueden equivocarse, como no se confunde la paloma blanca cuando se posa sobre la cabeza del cardenal que va a ser Papa electo. Vencerá el Sporting porque está bendito y es el equipo de las virtudes teologales: su fe nunca decae, la esperanza es lo penúltimo que se pierde (lo último, el tren del ascenso) y Caridad se llama la calle de Gijón donde los confiteros de Biarritz elaboran tartas y golosos brazos de gitano rojiblancos.

El Sporting se impondrá está noche porque su liturgia se celebra en un templo, El Molinón, el altar donde se despidió a Quini al modo vikingo, antes de elevarlo a la peana del santoral gijonés. Y porque todas las semanas hay catequesis para la chavalería en Mareo.

De 85 curas encuestados, solo 24 encienden una vela por el Oviedo, dos menos de los que se decantan por el empate, que es resultado, por salomónico, viejo y rancio, como del Antiguo Testamento. A esos 26 padrecitos que gambetean al encuestador como émulos de Garrincha, se ve que nos les ha llegado la buena nueva.

Tienen suerte los curas asturianos de que la Liga haya señalado el partido de esta noche a hora intempestiva: no se les vaciarán las iglesias en maitines o en sesión vermú ni tampoco en horario vespertino. No tendrán que colocar en la puerta de los templos el cartel de "Cerrado por fútbol", como el título del lindo libro que Eduardo Galeano dedicó al deporte rey; para mi gusto, la Biblia del balompié.

Ganará el Sporting. Así que, la paz sea con vosotros, oviedistas.

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