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Francisco García

Billete de vuelta

Francisco García

La canción de "Los Stop"

Como al turista un millón novecientos noventa y nueve mil novecientos noventa y nueve de la vieja canción de "Los Stop", de 1967, al empresario número cuatro que ha solicitado instalarse en la Zalia, después de que los tres anteriores huyeran en los últimos años despavoridos, habría que erigirle un monumento sobre una peana de mármol de Carrara en medio del secarral colonizado por el plumero de la Pampa. Eso es hacer patria y tener más moral que el portero de Islas Feroes.

Hay que tener mucha ambición logística para solicitar 80.000 metros cuadrados de superficie, tantos como once Molinones, en unos terrenos de baldío con los accesos a medio hacer y sin instalación eléctrica; salvo que la empresa sea una exportadora de cirios, da la impresión de que el dueño se va a quedar a dos velas.

Es más difícil que una empresa se instale en el saco sin fondo de la Zalia, que meter veinte sílabas en dos compases, como hizo el autor del tema musical al que aludíamos al principio, que era tan malo que no ganó el Festival de la Canción de Mallorca de milagro. Después de haber enterrado millones de euros en ese suelo inhóspito de San Andrés de los Tacones, ¿no hay dinero en las arcas regionales para una subestación eléctrica? ¿A quién se le han fundido los plomos?

A "Los Stop" el régimen franquista les concedió el premio de Cultura Hispánica por su versión musical del turismo desarrollista.

Si el consejero de Infraestructuras consigue cerrar el acuerdo con esa empresa antes de que finalice un mandato que ya está en las últimas habrá que nombrarlo senador vitalicio y levantarle también un monumento. Y que lo pague quien tenga que pagar.

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