14 de septiembre de 2019
14.09.2019

El necesario seguimiento del estado del litoral

14.09.2019 | 01:04
El necesario seguimiento del estado del litoral

El nuevo gobierno municipal acaba de dar por finiquitado el observatorio de la playa de San Lorenzo, un foro de encuentro multilateral que se creó en 2013, durante el primer mandato local de Foro, para el seguimiento del estado del principal arenal del concejo. El observatorio, que nació a iniciativa del PSOE, solo se reunió ocho veces en seis años. Los actuales mandatarios consistoriales han anunciado, en su lugar, un consejo litoral, integrado exclusivamente por técnicos de distintos departamentos del Ayuntamiento, para extender ese control a todo el litoral gijonés. No habrá, por tanto, representación ciudadana ni política en ese nuevo consejo.

La percepción ciudadana de la paulatina pérdida de arena de la playa de San Lorenzo, uno de los recursos turísticos y recreativos costeros más destacados del municipio, dio pie a la creación de ese organismo, que tuvo que afrontar también el estudio de otro problema persistente: la aparición de manchas de carbón en la playa, algunas tan espectaculares como la acaecida entre el 18 y el 20 de febrero del pasado año, que causó gran alarma social.

El último pronunciamiento de los técnicos que avalaron todos los informes del observatorio data de diciembre de 2018. Reconocían entonces que todos los estudios topográficos realizados entre abril de 2015 y enero de ese año confirmaban que, al contrario de lo que se decía, San Lorenzo había ganado 36.000 metros cúbicos de arena, con pérdidas en algunos sectores y mayor ganancia de áridos en otros. También señalaban como muy probable que el origen de los sedimentos de carbón que cada cierto tiempo afean la imagen de San Lorenzo estuviera en el hundimiento, hace ya más de tres décadas, del buque "Castillo de Salas" a una milla de la playa, con cien mil toneladas de mineral en sus bodegas. Esta aseveración no cuenta, sin embargo, con el respaldo del Instituto del Carbón, dependiente de Centro Superior de Investigaciones Científicas (CSIC), que en un informe aseveraba que el resultado de los análisis de las muestras enviadas "no es concluyente".

Sin entrar a valorar la conveniencia o no de la liquidación del observatorio de San Lorenzo, lo cierto es que el Ayuntamiento debe resolver de una vez por todas el enigma del origen de esas manchas recurrentes de mineral que aparecen y desaparecen con las mareas, que empañan la bella imagen del principal arenal del municipio y que pueden suponer la pérdida de atractivo turístico para la ciudad.

Y tener en cuenta algunas de las recomendaciones que hicieron los expertos, especialmente tras los efectos devastadores de los temporales del verano de 2013 y de los meses de febrero y marzo de 2014, con graves daños en elementos ornamentales y de protección del paseo marítimo, como el traslado de la caseta de salvamento o el reforzamiento de estructuras dañadas del Muro por los efectos de la erosión. Gijón, que vive de cara al mar y ha de explorar los beneficios que supone la "economía azul" como fuente de ingresos, tiene que tener permanentemente un ojo en cada uno de sus arenales y mantenerlos en perfecto estado de revista.

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