Suscríbete

Contenido exclusivo para suscriptores digitales

Hacia la cadena agroalimentaria 5.0

Los cambios a los que se enfrenta el sector de la distribución para atender a los nuevos hábitos del consumidor

2020 será un año decisivo en el sector agroalimentario y de la distribución a nivel global, el primero de una década marcada por los muchos cambios que van a experimentar los distintos eslabones de la cadena agroalimentaria, el sector primario, la industria, así como la distribución y el retail.

Ya venimos asistiendo en los últimos años a cambios en los hábitos del consumidor no sólo en la forma de consumir, sino también en la mayor sensibilidad y corresponsabilidad con el entorno y en su creciente preocupación por el medio ambiente y la sostenibilidad. Nos preocupamos por los alimentos que consumimos, y por cómo nuestro comportamiento y las pautas de consumo afectan a nuestro entorno y a nuestra salud, todo ello basado en la búsqueda de hábitos saludables que aporten también estabilidad a nuestro organismo y a nuestro entorno.

Ello exige una legislación en continua adaptación al nuevo escenario: el equilibrio en los mercados, las nuevas formas de alianzas comerciales, la lucha contra el fraude, la calidad en los productos, la lucha contra el cambio climático, etc., nuevos retos a los que la legislación de cada país debe dar respuesta.

Por otro lado, se estima que la población mundial en el año 2050 estará cerca de los 10.000 millones de personas frente a los aproximadamente 7.700 millones actuales (según la ONU), siendo el verdadero reto saber si vamos a ser capaces de abastecer de forma eficiente, entendida ésta como saludable, a casi un 30% más de población en un mundo con escasez hídrica, con deterioro de la superficie cultivable y afectado por el cambio climático.

Ante este panorama, existen grandes retos en nuestra cadena agroalimentaria a los que nos debemos enfrentar:

-La búsqueda de la salud, y para ello la alimentación saludable juega un papel fundamental a la hora de reducir el riesgo a padecer enfermedades. La nutrigenética hoy y la nutrigenómica a futuro marcarán importantes avances en este campo.

-La sostenibilidad, que implica también seguridad alimentaria y transparencia, retos de las empresas para generar la confianza necesaria en los consumidores. Aspectos englobados en ellos como la lucha contra el cambio climático (el uso de plásticos), la lucha contra el fraude y el establecimiento de normas y políticas dentro del marco de compliance en las compañías estarán en las agendas de las empresas agroalimentarias para esta década.

-Por último, la especial importancia que la transformación digital ha tenido en los últimos años deja paso ahora al nuevo reto del uso del big data y la inteligencia artificial para lograr una mayor eficiencia y optimización de procesos dentro de la cadena agroalimentaria.

Serán las empresas que mejor se adapten a este nuevo entorno las que más crezcan y perduren en el tiempo.

Va a hacer falta lograr que toda la cadena sea plenamente eficiente, que las prácticas comerciales leales permitan un equilibrio dentro de los distintos eslabones y que la tecnología ayude a los negocios a seguir creciendo. Cuando lo logremos estaremos ante la Cadena Agroalimentaria 5.0, entendida ésta como una evolución de todos sus eslabones gracias a la irrupción de la industria 5.0, al big data, al Internet de las Cosas, a la inteligencia artificial y a una plena conectividad de las personas con las máquinas, que permitirá alcanzar un modelo pleno de eficiencia en donde las empresas que no se adapten desaparecerán rápidamente, lo que supondrá una verdadera revolución sin precedentes en este sector.

¿Cómo van a afectar estas tendencias a la industria agroalimentaria y su distribución? ¿Suponen ya un cambio disruptivo en la industria? ¿Cómo van a afectar esos cambios en un entorno cada vez más global y tecnológico y a qué velocidad se van a producir?

Podemos hoy ya prever las respuestas a estas cuestiones pues dichas tendencias están suponiendo ya, y cada vez más intensamente en las economías desarrolladas, cambios que afectarán a la industria y al consumo, sin llegar a ser disruptivos hasta al menos dentro de una década, pero con absoluta seguridad a partir de entonces surgirá un nuevo modelo de cadena agroalimentaria, totalmente disruptiva, que transformará los modelos que hasta ahora hemos tenido, dando paso a una Cadena Agroalimentaria 5.0.

El mundo agroalimentario y de la distribución estará cerca de ser plenamente eficiente; la producción agrícola o ganadera, la industria y la logística estarán marcadas por el control permanente de todos los procesos, y la introducción masiva de cobots (robots colaborativos) permitirá la toma de decisiones más ágil y acertada.

La inteligencia artificial permitirá disminuir el riesgo al error de forma significativa. La cadena agroalimentaria 5.0 estará alineada con la sostenibilidad del planeta y el respeto al medio ambiente, se reformularán las normas para adaptarlas a los robots y a los cobots, y seguirá cada vez de forma más intensa la preocupación por la responsabilidad social, el compliance y las buenas prácticas en todos los ámbitos de la empresa. Los retos del futuro a buen seguro serán ya diferentes, y seguramente tan sólo la búsqueda de la excelencia plena en los procesos y en la satisfacción del consumidor será un reto permanente.

Compartir el artículo

stats