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Francisco García

Billete de vuelta

Francisco García

Ir al grano en San Lorenzo

Ningún munícipe quiere oír hablar de los aportes de arena al principal recurso turístico local

Desde Paz Fernández Felgueroso a Ana González, con el interregno casquista entre medias de Carmen Moriyón, no ha habido alcaldesa en Gijón que se haya atrevido a cumplir el aporte de arena a San Lorenzo prescrito en el estudio de impacto ambiental de las obras de ampliación de El Musel. Para evitar la regeneración del arenal por las pérdidas que preveían los expertos, las autoridades locales se han aferrado, durante años, a la inexistencia de un tipo de grano en la bahía idéntico al que se disfruta en la concha gijonesa. Que si el que encontraban del mismo tamaño y grosor no coincidía en el color? Se revisaron bancos de áridos incluso en el litoral de Villaviciosa, pero la orden general fue ponerle chinas al volcado de arena y esperar que los temporales bascularan la duna de una zona a otra de la playa aguardando a que las mareas acallaran la crítica.

Nadie estuvo dispuesto a comerse el pancho, a pegarse un baño de críticas. Todos procuraron no quedar como el primero en tirar la toalla en favor de los "regeneracionistas". Como las gaviotas, ahuecaron el ala, aunque el paseo popular por la playa se hubiera convertido en un Muro de lamentaciones. Nadie quiso ir al grano.

No hay asunto que concite mayor unanimidad entre los gijoneses como la evidencia de que la playa de San Lorenzo no se toca. Lo supieron los mandatarios anteriores y lo tienen por cierto los actuales, que no quieren acabar a la parrilla en el Tostaderu, como el santo que da nombre al arenal más valioso de la capital marítima.

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