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Una muerte anunciada hace meses

Sobre el obligado aplazamiento de los Juegos Olímpicos

Escuché a nuestro campeonísimo Javi Hernanz relatar la semana pasada por las ondas su aventura en una casa alquilada junto al embalse de San Juan a las afueras de Madrid. junto a otras estrellas del piragüismo español. Javi contó cómo se entrenaban por turnos para ir a los Juegos Olímpicos

Desconozco por qué sabiendo lo que podía proporcionarle a la humanidad el coronavirus, nos querían tapar los ojos para que se siguiera apostando por unos Juegos vacíos. Sí, mucho más vacíos que Teruel. Cuando un país apuesta por unos Juegos pone muchísimo dinero sobre la mesa. Invierte millones y millones en instalaciones y villa olímpica, que vende al día siguiente de apagarse la llama del pebetero; negocia con las grandes firmas inmensos contratos de publicidad y apuesta a ganador con las grandes estrellas, las descomunales marcas de mujeres y hombres, y lo recupera repartiendo imágenes por todo el planeta a través de los distintos canales de televisión.

La triste realidad es que el coronavirus nos ha ganado, o nos está ganando a todos, y el deporte no deja de ser una pequeña parcela de un mundo comercial y profesional inmenso. Aunque muchos no han querido ver esto en enero, febrero y buena parte de marzo, el coronavirus nos ha enseñado que son más importantes los médicos, las enfermeras, los auxiliares, los servicios de seguridad, el Ejército, la Policía, la Guardia Civil, los guantes, las mascarillas y todos los que nos están salvando la vida jugándose la suya, que los que puedan en un futuro alegrarnos la existencia con sus marcas casi de extraterrestres en unos Juegos Olímpicos.

Vamos a seguir en casa, vamos a intentar vivir junto a los nuestros, vamos a llorar por los amigos-as y familiares, por las abuelas y los abuelos que se nos van y luego, cuando sea, volvamos a disfrutar con estos grandes deportistas que alegran nuestras vidas. Es más, pongamos en pie un mundo que ya casi vive de rodillas y luego, cuando sea, volvamos a hablar de Juegos, fútbol o de lo que se pueda volver a hacer si queda dinero.

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