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Francisco García

Billete de vuelta

Francisco García

La UCI de las clases medias

El ataque económico del covid-19 se ceba con el grupo intermedio - del Estado del bienestar

Sanitariamente, el coronavirus se ha cebado con las personas mayores, con los jubilados. En el ámbito de lo económico, sin embargo, los grandes damnificados de la pandemia, los ingresados en la UCI del inmediato padecimiento laboral de ERTE y despidos que se avecina serán los ciudadanos que se encontraban instalados en la zona cómoda del Estado del bienestar: las clases medias, las que habitan en las ciudades, en las grandes poblaciones que han soportado el ataque más virulento del covid-19.

Durante la anterior crisis económica, según un estudio de la Fundación BBVA, tres millones de españoles se vieron desplazados del territorio medio de la distribución de la renta a la parte baja. La mejora económica de los años siguientes a esa catástrofe permitió cierta recuperación social, a costa, sin embargo, de la precariedad laboral, de salarios del miedo. El empobrecimiento general es asunto incuestionable.

A las nuevas clases que se asoman al umbral de la pobreza ya ni siquiera se les puede llamar proletarias: aunque no dispongan de propiedades como los proletarios clásicos, tampoco tienen prole. Se trata de familias, en la mayoría, sin hijos o con solo uno.

Sin clases medias aumentará el número de personas que dependerán para subsistir de la protección pública, de los salarios sociales, lo que favorecerá que se ensanche un modelo de Estado clientelar. Sin clases medias, igual que sin espacio para el centro en el tablero político, se extenderá la polarización. Caldo de cultivo idóneo para los extremismos.

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