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Mezclilla

Carmen Gómez Ojea

Mezclilla vírica y bactérica

Mezclilla turulata es, por ejemplo, encontrar de repente, de sopetón, a mi antigua amiga Carlota, que se cayó encima de mi dejándome en la cabeza un morrocotudo chichón.

Y lo es también hacer muecas exageradas con los labios,

Y veo estallar las frutas del verano y tengo miedo de ese y de los otros hombres como los que cantan macabradas.

Los sueños son el pozo de los deseos insatisfechos, de las querencias y apetencias estranguladas donde se pudren como gatos y fetos no queridos algunos miedos.

Raquel, muerta de parto que sigue llorando en Rama durante siglos y siglos.

De pronto alguien pone monedas de cobre. Los cierro.

Oigo un trueno y siento mucho frío.

Debo escapar del viento que me llena la boca de insectos y que pone en mis oídos cera ardiente. Quiero correr, pero he perdido los pies. Caigo en el espejo gélido del río y sé que mi Amor me espera a la orilla, con una sonrisa en los labios, para cubrirme la cara de besos.

Pero a la realidad me retorna mi amiga jurista Esther, muy enfadada por la actual confusión normativa y judicial generalizada, diciéndome que se ha releído el Real Decreto 664/1997, de 12 de mayo -que firma el entonces Rey y el vicepresidente primero del Gobierno y Ministro de la Presidencia, aquel con familia asturiana de Valdés, que catorce años después fue breve ocupante de la Presidencia de este Principado-, sobre protección de los trabajadores contra los riesgos relacionados con la exposición a agentes biológicos durante el trabajo, y que en su relación no hay constancia de ningún virus coronado, salvo un denominado Coronaviridae, abundando sin embargo las bacterias Coryne: Corynebacterium haemoyticum, diphtheriae, minutissimum, pseudotuberculosis y spp. Sorprendida, le pedí que me entregara una nota con la sorprendente relación bacteriana de actualidad.

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