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Pedro de Silva

Canción triste del animal feliz

No es que el animalito no practicara sexo, es que al haber sido castrado ya tan joven no podía saber qué cosa era. Tampoco lo que era la carne de verdad ni la caza, alimentado por un pienso en bolitas pesado en báscula. En la impoluta ciudad buscaba desesperadamente rastros

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