Suscríbete

Contenido exclusivo para suscriptores digitales

Vicente Montes

LA SEMANA polÍtica

Vicente Montes

Los morados no están como para sacar músculo

Podemos afronta una fractura interna en su grupo parlamentario que puede estallar en plena negociación presupuestaria

Por la izquierda, Rafa Palacios, Daniel Ripa, Lorena Gil y Nuria Rodríguez, en la noche electoral de los pasados comicios autonómicos. | Juan Plaza

Por la izquierda, Rafa Palacios, Daniel Ripa, Lorena Gil y Nuria Rodríguez, en la noche electoral de los pasados comicios autonómicos. | Juan Plaza

Hay momentos para todo, pero no van a ser las próximas semanas tiempo para que Podemos haga gala de posiciones de fuerza. La dimisión de la portavoz de la formación morada (tras una larga ausencia de la vida política parlamentaria) no hace sino catalizar un escenario de discrepancia en el

Los grupos parlamentarios tienen cierta capacidad para autorregularse, siempre bajo la tutela de los partidos, así que podría darse el caso de que dos diputados, Rafa Palacios y Nuria Rodríguez, planteasen que esta última asumiese el puesto. Del otro lado quedarían Daniel Ripa y Jara Cosculluela (la persona siguiente en la lista electoral y que ocupará el escaño de Gil), que podrían defender la alternativa de Ripa. Hay algunas inconveniencias cosméticas en esta opción, no insalvables, pero que darían para el chafardeo en los canales de Telegram: A Daniel Ripa podría afeársele cierta acumulación de cargos (es también secretario general de Podemos Asturies) y además el partido optaría por un varón en una situación de empate en cuanto a la paridad en el grupo parlamentario (hay dos varones y dos mujeres), por lo que el manual podemista establece como más idóneo designar a una mujer. Entregar a la recién llegada Jara Cosculluela la portavocía se vería sin duda como una maniobra de bloqueo a los dos diputados que han expresado sus discrepancias internas.

Con todo este guiso sobre la mesa, los morados no están como para meter demasiada presión al Gobierno con el presupuesto, a riesgo de acabar saltando ellos mismos por los aires. Rafa Palacios viene exponiendo desde hace tiempo la necesidad de un entendimiento presupuestario con el PSOE y los socialistas han hecho gestos para facilitarlo. Quienes hace unos meses eran reacios a un voto favorable, ahora pocos argumentos (salvo catástrofe negociadora) pueden emplear.

La perspectiva del Gobierno es que hay opciones de sacar adelante las cuentas sin apurones finales, tal vez sumando incluso (bien por apoyo, bien por no rechazo) a Foro y a Ciudadanos. Resulta interesante lo que ocurra con los naranjas, porque cabe suponer que el Gobierno tiente con inversiones en Oviedo que de las que Ciudadanos pueda sacar pecho frente al alcalde, Alfredo Canteli, ya que el PP tiene pocas posibilidades de colgarse medallas por haber arañado en partidas del Presupuesto. Otra cosa es cómo juegue con las enmiendas para atraer a Ciudadanos. Bueno, se supone que eso era ser de centro... apoyar unas cuentas con unos y enmendarlas con otros.

Para continuar leyendo, suscríbete al acceso de contenidos web

¿Ya eres suscriptor? Inicia sesión aquí

Y para los que quieren más, nuestras otras opciones de suscripción

Compartir el artículo

stats