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Luis M Alonso

Sol y sombra

Luis M. Alonso

Lección ética

Italia es un país de grandes contrastes. O parece, al menos, que allí la disparidad se acentúa más. Y no solo la que separa al Norte y al Sur, conformando dos países con semejanzas no siempre perceptibles. En la política, han proliferado los personajes corruptos y mafiosos, Berlusconi o Andreotti, los populistas de perfil autoritario, Salvini, o los oportunistas sin principios, Renzi, frente a la consciente honorabilidad de algunos de los mejores inquilinos del Palacio del Quirinal, Pertini, Napolitano o el mismo Matarella.

El premier Giuseppe Conte, al igual que estos últimos, se ha empeñado en dignificar la función pública desde las más altas instancias del poder en la situación más complicada por la incidencia terrible de la pandemia en la vida de las personas. La ética es, para él, una dimensión de la política. No algo ajeno a ella. Un servicio que se debe desempeñar con la disciplina y el honor que requiere. Todo esto sonaría a obvio, si no fuera porque la moralidad política se ha convertido en muchos casos en algo extraordinario por no decir excepcional. También podría resultar grandilocuentemente retórico de no existir la carencia que ha transformado el ethos en irreconocible.

Del mismo modo que nadie tendría que extrañarse porque el primer ministro, de reconocida y sincera inquietud intelectual, de un país mantuviera un encuentro con la cultura como el que Conte mantuvo recientemente en Trieste con Claudio Magris, una de las figuras más relevantes de la literatura. No para darle los buenos días ni hacerse una foto con él, sino para conversar sobre asuntos de profundo interés humanístico, y que el encuentro fuera auspiciado y recogido por “Corriere della Sera” con una amplia cobertura. Mientras otros supuestos estadistas se dedican a dirimir cuitas o a faltarse al respeto a ellos mismos y a los demás mediante banales tuits en las redes sociales. Y otros, blindados contra la inteligencia y la decencia, como es el caso de Zapatero, se convierten en cómplices desinhibidos de tiranos como Maduro.

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