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Pedro de Silva

Ojo con el efecto “Filomena”

En toda guerra larga los enemigos se van conociendo, lo que les hace afinar su estrategia. Pese a las cartas que la covid-19 se guarda en la manga (como las nuevas cepas), así ocurre también en este caso. El grado de protocolización de medidas por territorios en función de las alarmas es ya muy alto, y las previsiones quizás tengan un acierto no inferior al de la meteorología. El espectador puede centrarse en la cadencia y tempo de la ola, que tras un lento de cierta duración pasa a un andante y luego en seguida a un presto, en el que ahora estamos. Cuando la presión sonora, en contagios y ocupación de camas, parece insoportable, un buen día empieza a decaer y en unos más las notas se han ido, no se sabe adónde. El problema no es solo que cada nota suponga un número de muertos, sino que a veces, también como en la meteorología, la batuta actúa ad libitum, y pasa lo que con “Filomena”.

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