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Una ventana de oportunidad al Atlántico

La necesidad de que Asturias aproveche sus posibilidades comerciales marítimas

En estos tiempos de desánimo, pesadumbre y de verlo todo gris, no es la intención de esta columna contribuir a que ese sentimiento negativo general crezca todavía más. Ni mucho menos. Pero, sinceramente, la ya característica inacción del Gobierno socialista no lo pone demasiado fácil.

De lo que aquí trato es, tan sólo, de relatar lo que está aconteciendo ahora mismo con nuestros puertos de competencia estatal. Y eso no es otra cosa que un nuevo episodio de oportunidades perdidas. Otro barco que zarpa para Asturias y que nuestros gestores no saben o no han sabido ver con la anticipación suficiente.

No es una reflexión de cosecha propia, ni lo pretendo. Tan sólo hago mías las de aquellos que tienen en su mente un mapamundi, una visión global de en lo que se está convirtiendo este mundo en campos como el económico, el comunicativo, el empresarial y tantas otras disciplinas de nuestra sociedad.

Pero hoy quiero detenerme en una muy concreta, como es la portuaria. El mar está en el ADN de Asturias y, por lo tanto, Asturias debe mirar al mar: a ese océano que antaño fue esperanza de muchos asturianos, anhelo de familias que se rompían por la marcha de un ser querido, pero también fuente de alegrías por el regreso y los sueños cumplidos. Asturias debe abrir su ventana de oportunidades atlánticas y hacer de ella una luz en estos tiempos tan oscuros. Asturias necesita que nuestros gobernantes vislumbren esa ventana y se empapen en la bruma que ahora mismo tenemos delante. Tan delante que parece estar cegando del todo a nuestros dirigentes.

Esta semana nos enteramos de que la Autopista del Mar, que une Gijón con Nantes y sin servicio desde 2014, puede haber visto definitivamente truncada su reapertura, al haberla excluido la UE y Balearia del contrato de ayudas suscrito entre ambas partes. Se cierra así otra ventana de oportunidad con un portazo ensordecedor, que haría retumbar cualquier puerta del despacho de un consejero o alcalde que fuera consciente de lo que significa eso. Otro atronador puñetazo en el vientre de nuestra región. Y no, no es un golpe bajo porque se veía venir de lejos.

Se esfuma otra posibilidad que podría ser beneficiosa para los intereses de los asturianos y ello hace que ese futuro de la región, que tan preocupados nos tenía ya, se presente todavía un poco menos halagüeño, si cabe.

El martes, en el Pleno celebrado en la Junta General del Principado, le planteé al Señor consejero de Industria cuáles habían sido sus acciones al respecto y en coordinación con las dos autoridades portuarias, una vez que es sabido que la situación del Brexit puede generar un marco económico aprovechable para Asturias. Escuchando sus respuestas es desalentador apreciar, otra vez, cómo no hay previsión, ni planificación. No he podido, ni mucho menos, obtener certeza alguna que me lleve a pensar que se actuará en ese plano.

¿Y qué plano? Se preguntarán. Pues ni más ni menos que el de ser capaces de captar nuevas vías de actividad a la vista del nuevo estatus británico.

Causa verdadera desazón ver cómo otras comunidades sí han hecho los deberes y están planificando una hoja de ruta para ser una opción atractiva para las empresas que establecen flujos comerciales y de distribución logística con la UE y que dejarán su actividad en el Reino Unido.

Se aplica, de nuevo, el dicho de: Llegamos tarde, mal y nunca.

Asturias no puede permitirse no estar a la altura de esas comunidades y desaprovechar otra de sus potencialidades. Y sobremanera, Asturias no puede, ni debe permitirse no avanzar en el desarrollo de las estrategias necesarias que permitan convertir en fuentes de grandes oportunidades a tres de los pilares básicos de la Asturias del futuro, que además están indisolublemente unidos entre sí: los dos puertos de interés general de competencia estatal, la Variante de Pajares y el Área Metropolitana.

Por desgracia, y lamentablemente, de todos es sabido que ninguna de las tres está sirviendo para relanzar, a día de hoy, la actividad económica del Principado.

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