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Tino Pertierra

Solo será un minuto

Tino Pertierra

Con el bulo al aire

Rosa: “Pues sí, lo decidí hace unos días. Dicho y hecho: me fui de las redes sociales. De todas. Y del todo. Nada de suspender las cuentas cautelarmente. Nada de tomarme un tiempo de respiro. Nada de poner entre paréntesis mi presencia, que fue constante durante algunos años y que se hizo menguante desde hace unos meses hasta llegar al silencio. Y si guardas silencio en una red social, ¿para qué estás en ella? Aún no he tomado una decisión definitiva sobre la mensajería del teléfono móvil, aunque hay un alto porcentaje de posibilidades de que también me borre. De momento me he escapado de todos los grupos de chat en los que estaba metida y el pitidito con las notificaciones ha dejado de trabajar en un noventa por ciento. No estoy hablando de un cambio de parecer repentino e inesperado. He sido drástica, vale, pero el proceso de distanciamiento se fue desarrollando a lo largo de meses. Un día estás a punto de subir a una red una fotografía de un intenso atardecer como hacen millones de personas todos los días en todo el mundo y te preguntas: ¿por qué no disfrutas el momento y te despreocupas de exhibirte? Y cuando digo un crepúsculo podría decir un plato de comida, un instante familiar, un aniversario. Otro día estaba escribiendo una opinión política en otra red y los dedos se rebelaron a la mitad. ¿Otro comentario arrojado al océano donde millones de seres arrojan sus mensajes pocas veces razonados pensando que a alguien le puede interesar? Y partiendo de mi propia fatiga hacia mis propias contribuciones gratuitas a unos imperios tecnológicos que ganan millones con nuestro trabajo, llegué al hastío total que me provocan los youtubers que hablan sin decir nada, las influencers pagadas de sí mismas, los fabricantes de bulos al por mayor, los odiadores tóxicos”.

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