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Luis M Alonso

Sol y sombra

Luis M. Alonso

El tiro por la culata

A Inés Arrimadas, quien la ve y quien la vio, parece que le ha salido el tiro por la culata con las mociones de censura pactadas con Sánchez, según apuntan desde Murcia. Pronto, cuando las urnas se lo indiquen, tendrá que seguir el camino de Albert Rivera, pero en su caso con deshonra. Este, al menos, aunque arrastrado al error por la ambición política de creerse más de lo que era, lo inspiró una dignidad en el adiós que hasta ahora no se ha visto en ningún líder político. Arrimadas, en cambio, puede encontrarse con el ridículo de haber forzado la traición de los pactos del centroderecha para nada. En adelante tendría que extraer la conclusión de que la estrategia de acoso y derribo del Partido Popular no se combate uniéndose por despecho al adversario que ella misma combatió por la inasumible complicidad nacionalista.

Las mociones de censura son un instrumento democrático que debe utilizarse en situaciones anormales o paranormales, cuando se requiere en circunstancias extremas de mal funcionamiento del sistema; hacerlo simplemente por razones tácticas de partido puede resultar contraproducente. Con electores bien formados democráticamente debería, además, suponer un castigo para el que se vale de este mecanismo con el fin de subvertir la voluntad de las urnas.

Luego también hemos infravalorado a Isabel Díaz Ayuso, que puede aprovechar la ocasión puesta en bandeja para obtener la mayoría absoluta en Madrid y encabezar en el futuro el liderazgo de un centroderecha con que hacer frente a la coalición de socialistas y populistas de extrema izquierda, que con la ayuda de los independentistas han colocado a este país en el plano de la ineficacia y del estupor. Se la ha tildado de temeraria por su desparpajo. Al contrario que Casado, no tiene complejos, mucho menos se arredra cuando la acusan de falta de moderación los que no tendrían que atreverse a dar lecciones de lo contrario. Intentarán todavía con más fuerza atacarla por tierra, mar y aire. Aquí hay madera, estén atentos.

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