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Pedro de Silva

Desechos con mucho rendimiento

No veo ofensivo el calificativo de “desecho humano” que un conocido tertuliano ha aplicado a Miguel Bosé, pues al final es solo cuestión de tiempo que seamos todos desechos humanos. Como se sabe, el llamado Club de los 27 lo forman estrellas que ardieron con gran fulgor y se consumieron a esa edad, como Jim Morrison, Jimi Hendrix y Janis Joplin. El Club de los 33 tampoco está mal, pero dejemos esto. Bosé no alcanzó ese fulgor, pero durante largo tiempo tuvo luz evidente, una especie de levitación a la hora de hacer cualquier cosa (canto, baile, estilo, identidad) que lo distinguía entre toda la alta farándula. Haber llegado a la edad legal de jubilación tras casi medio siglo de fulgor sostenido no está mal. ¿No merecería al menos la medalla al Mérito en el Trabajo? Incluso este último show ha sido un servicio a la salud pública, al desacreditar el negacionismo del covid que difunde.

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