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Manuel Campa

Un arquitecto de Tineo

En memoria de Nicolás Arganza

El fervor por Tineo de todos los habitantes del concejo juntos puede igualar, pero nunca superar el amor por su tierra de Nicolás Arganza, arquitecto tinetense fallecido en La Fresneda (Siero) el pasado día 17-4-2021.

Llega el forastero a la plaza mayor de Tineo y ya se encuentra con la huella de Nicolás Arganza: el palacio de Merás (s.XVI) y el propio Ayuntamiento, restaurados por el arquitecto. Para la restauración del patio del palacio, hoy hotel, de columnas renacentistas, Benjamín Alba, empresario, y Nicolás Arganza requirieron la participación de destacados artesanos de Asturias y Galicia, como corresponde a la gesta, que conmemora el edificio, de García Fernández de la Plaza, que consiguió abatir a uno de los hermanos piratas Barbarroja y a cuatro de sus capitanes, en la expedición de Carlos V a Túnez.

Si se sube por la calle mayor nos encontramos, junto a la iglesia de San Francisco, la casa de cultura, antiguo palacio de los García de Tineo-Maldonado y, muy cerca, con la residencia de personas mayores, también restauradas por Arganza.

En San Roque se halla el polideportivo o palacio de deportes, construido por el arquitecto tinetense. Para la construcción de viviendas sociales en Tineo Nicolás Arganza colaboró, incluso, en las gestiones político-administrativas.

Las obras de Nicolás Arganza respondieron siempre a las altas expectativas puestas en él, ya desde su época de estudiante y de internacional del equipo español de rugby, en el que actuaba de talonador.

Su padre, don Blas Arganza, fue un abogado que intentaba siempre una conciliación previa, entre los vecinos que querían pleitear. Lo llamaba la gente don Blasín, para significar a la vez respeto y afecto. Fue colaborador estrecho de don José Maldonado, el último presidente de la 2ª República en el exilio, y antes alcalde de Tineo, que había creado cerca del medio centenar de escuelas en el concejo. Don Blasín regresó del exilio, a finales de los años cuarenta, el día de la fiesta de Tineo, el día de San Roque. A su llegada se paró el baile mientras muchas personas fueron dando la bienvenida personalmente al vecino que regresaba a casa.

Y, teniendo en la familia personajes ilustres, como magistrados, Nicolás estaba especialmente orgulloso de su origen vaqueiro, de Buspoulín, de donde procedía su bisabuelo, quien, como tantos vaqueiros, se había dedicado a la arriería, estableciéndose después como vinatero.

En los últimos tiempos, y llevando de conductor a su hijo Nico, el que fuera gran arquitecto tinetense fue visitando todo el concel.lón, seguramente para despedirse de la tierra que tanto quiso. En la última fiesta de San Roque, estuvo un largo rato sentado en el campo de la romería, seguramente rememorando sus partidos de fútbol veraniegos, como cuando se enfrentó a la defensa del Real Avilés de los Mantido y Chelona, con el Chato de Santulaya de compañero de ataque, y que ganaron los de Tineo 3-1, a todo un aspirante al ascenso a Primera División en la temporada 1952-53.

La mayor parte de las obras del arquitecto Nicolás Arganza están en Oviedo, pero siempre fue un tinetense cabal. Como decían los clásicos, Nicolás, que la tierra te sea leve.

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