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Oscar Buznego

Tormenta sobre Moncloa

Las dudas que genera el resultado en el apoyo al Gobierno de coalición de Pedro Sánchez

En un ambiente de elecciones generales, Ayuso ha arrasado en Madrid. Ha sido la confirmación de una victoria anunciada. Apenas había comenzado el escrutinio y la calle Génova era una fiesta popular. Cuál sea la composición del gobierno autonómico es ya un asunto casi irrelevante. La cuestión ahora es averiguar si el resultado electoral puede interpretarse como un castigo al gobierno de Pedro Sánchez.

El escrutinio es una golosina para los analistas políticos, pero dos datos destacan por encima de todos los demás. Uno es el resultado del PP. No solo ha absorbido el voto de Ciudadanos y ha frenado la progresión de Vox, sino que ha estado muy cerca de conseguir una mayoría absoluta. Ha alcanzado así todos sus objetivos. Podrá gobernar en solitario la Comunidad Autónoma, concentra el voto de la derecha y recibe un fuerte impulso para competir por la victoria en las próximas elecciones generales.

El resultado del PSOE, por el contrario, empeora el pronóstico más desfavorable. A pesar de contar con un candidato que estaba entre los mejor valorados, ha sufrido una pérdida notable de apoyo electoral, es el único partido de la izquierda que retrocede, hasta quedar igualado con Más Madrid y se ve superado por la suma de las dos fuerzas situadas a su izquierda, cuyo origen común es Podemos.

La caída de Ciudadanos en el hoyo de los extraparlamentarios y la derrota parcial de Pablo Iglesias ante Vox tampoco son datos anecdóticos. En todo caso, habría que preguntarse por qué se han vivido estas elecciones como si fueran unas generales. Con los resultados a la vista, ¿es posible que los votantes estén manifestando su deseo de recomponer el mapa político español? Desde luego, Pedro Sánchez no puede dejar de darse por aludido. El resultado de Madrid genera dudas sobre el apoyo de los electores al gobierno de coalición. El PSOE no ha sido capaz de atraer al voto de Ciudadanos y, aunque en el resto de España Más País no tiene una implantación sólida, allí donde la oferta electoral se amplía, pierde, con la única excepción de Cataluña. El sistema electoral de las circunscripciones pequeñas amplificará la tendencia a la concentración del voto en cada uno de los bloques en beneficio del PSOE y del PP, pero los socialistas deberán aprender unas cuantas lecciones del varapalo que han sido estas elecciones para ellos. Un horizonte nuevo se abre en la política española.

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