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Vicente Montes

Tiempo de incertidumbre, coartadas y mudanza

El proceso agónico de Ciudadanos puede alterar el escenario político en Asturias l Conversaciones a tres bandas ante posibles movimientos de cargos

Uno de los elementos más desestabilizadores del escenario político inminente será Ciudadanos. El partido sigue en una peligrosa agitación interna, en la que subyace la agónica batalla: por un lado, la de la supervivencia del proyecto; por otro, la del futuro de sus actores. Episodios como el sucedido esta semana en Avilés evidencian la fragilidad interna en la que se encuentra el partido: un mínimo soplido de una baja ocasiona un resfriado.

Tiempo de incertidumbre, coartadas y mudanza

La presión sobre Ciudadanos no parece que vaya a disminuir; al contrario. El afán del que fuera secretario de Organización, Fran Hervías (ahora en las filas del PP) por llevar a cabo una demolición minuciosa del partido, se enfrenta ahora al relato con el que Pablo Casado quiere llegar a su convención de otoño. Casado busca aparecer como la alternativa a Sánchez, aglutinando el voto de centro-derecha y todo aquel que quiera un cambio en la Moncloa frente al Ejecutivo de PSOE y Unidas Podemos. De ahí que los plazos se acorten. Fortalecido en las encuestas, Casado intensificará la pedalada. La operación para adelgazar el partido de Arrimadas tiene marcado en rojo el mes de junio como el mes más proclive a que las naranjas asturianas caigan del árbol.

¿Qué ocurrirá en Asturias? El escenario tiene varios factores microscópicos que conviene tener en cuenta. La fortaleza de Ciudadanos radica en dos puntos: un grupo parlamentario de cinco diputados y un gobierno de coalición con el PP en Oviedo. Pero incluso en esos dos factores existen detalles relevantes.

El grupo parlamentario está roto de facto. Por un lado, conforman un grupo cohesionado la actual portavoz, Susana Fernández; el secretario de organización, Sergio García, y el diputado Luis Fanjul. Los dos primeros tomaron posiciones en el partido de la mano de Hervías. En el otro lado se encuentra la que fuera portavoz Laura Pérez Macho. El quinto diputado, Armando Fernández Bartolomé, llegó al calor de Ignacio Prendes y permanece en una órbita propia. Son los tres diputados afines a Sergio García los que forman parte de las negociaciones que se llevan a cabo en Madrid entre Hervías y Casado, para un hipotético salto al grupo mixto.

El otro aspecto relevante es qué quiere el PP asturiano. Lejos de incorporaciones forzadas, los populares también buscan sus propios intereses y equilibrios. No todos pesan igual en el paquete de Ciudadanos. De hecho, hay quienes en el PP ven más idónea una alianza con Pérez Macho que con el resto de diputados, aunque se es consciente de que el foco, desde Madrid, está en los cargos orgánicos.

Es aquí donde entra otro aspecto relevante de la ecuación. Si Pérez Macho abandonase Ciudadanos, el grupo parlamentario de la marca quedaría bajo el control de Fernández, García y Fanjul; si estos abandonasen el partido, la exportavoz quedaría al timón de Ciudadanos en Asturias. Aunque pueda parecer irrisorio, estar al mando del barco, pese a que vaya a la deriva, tiene su parte de privilegios parlamentarios.

Ante una presión que parece llamada a crecer semana tras semana, Sergio García debe decidir si accede a formar parte del paquete negociado por Hervías o si se mantiene en la marca, con las incertidumbres que también la agitan y que podrían ocasionar salidas empleando otros argumentos. Por el momento, la posición de los tres diputados es continuar como hasta ahora, conscientes de que las paredes se resquebrajan. Pero al tiempo, se alientan en las sombras todas las posibilidades. Es probable que toda esa incertidumbre no haga más que catalizar abandonos en distintos puntos, como fuegos que agiten una reacción en cadena.

El segundo territorio: Oviedo. El control del partido está en el concejal José Luis Costillas, a quien también en medios populares se sitúa dentro de la operación de Hervías. El coordinador y vicealcalde, Nacho Cuesta, permanece ajeno a estos escenarios, descolgándose del control interno de la formación naranja y alimentando más su propia identidad y destino ajenos al marco de dispersión que se asoma en el horizonte.

Todos estos movimientos van a tener consecuencias: El PSOE va camino de perder una fuerza que ha sido aliada en algunos espacios locales y en el parlamento. El otoño se antoja ventoso. El Gobierno regional ya resitúa algunos escenarios, en especial los internos, con algunas mudanzas: un relevo en Educación tras el fin de curso está entre las opciones que se discuten. Releo al desaparecido Caballero Bonald: “Objeto de coartadas es el tiempo. Todo habría cambiado si aquella vez, si nunca, si hace poco…”

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