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Tino Pertierra

Solo será un minuto

Tino Pertierra

Alerta: viene un spoiler

Sandra: “Hay personas con las que es fácil hacer un spoiler. O sea, revelar lo que pasará con ellas al final. Yo misma, sin ir más lejos. Cometí tantos errores que la factura que pagaré algún día será altísima. De todo tipo. Amorosos. De salud. Laborales. Familiares. Eso a grandes desgarros. También acumulo pequeñas desgracias sin importancia a las que no hago mucho caso porque el daño que causaron fue leve y limitado. Aunque tal vez alguna de ellas me dejara más secuelas de las que quiero admitir. Quiero decir que en ocasiones enmascaras las heridas con vendajes sin haberlas limpiado antes. Y si acumulas muchas (por ejemplo, mi asombrosa habilidad para coleccionar fugitivos de sábanas, restos de naufragios en madrugadas gangrenadas), al final puedes encontrarte con un tapón en el sumidero por el que deberían irse las aguas tóxicas. Pero donde encuentro más ruinas dignas de construir con ellas un museo de tropiezos es en los grandes asuntos de la vida. Ahí no encuentro rival. Mi cuerpo tiene el cupo lleno de excesos. Convertí placeres en vicios, y los vicios en condenas sin amnistía. ¿Los disfruté, al menos? Al principio, tal vez, pero estaba demasiado sumergida en ellos como para recordarlo. Que no me hable con mis padres y mi hermana Susi tiene delito porque son buena gente. Muy buena. Y eso no dice nada bueno de mí. Nada. Creo que tenía talento para la música, y tan sobrada me sentía que fui dejando pasar el tiempo sin llegar a culminar una sola de mis apuestas. Otra promesa fallida. Hay tantas. A miles. Nos reconocemos con solo mirarnos. Y en el amor... Ay, en el amor. Qué te voy a contar que no sepas. Dejé irse lo bueno y me acostumbré a aceptar lo malo. Así me fue, así me va. Así me irá. ¿Te cuento el spoiler? Me avergonzaré de haber vivido”.

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