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Pedro de Silva

La chuche como argumento político

El populismo se alimenta de mensajes que le reafirmen a uno en lo que en el fondo le pide el cuerpo, por lo que de mano triunfa, como el negocio de venta de chuches, gracias al azúcar. El ideario profundo de Madrid siempre ha consistido en creerse no solo el ombligo de España, sino su cerebro, corazón y voluntad. En su investidura Isabel Ayuso ha reafirmado el nacionalismo madrileño proclamando una fe tan antigua allí como la tos. Cuando dice que a Madrid “se viene a estar donde pasa lo importante” y que la ciudad le debe su historia a haber sido corte sienta unas premisas cuya conclusión no puede ya ser otra que “Madrid, España y monarquía son inseparables”. La hipertrofia de importancia de Madrid (paleta, en el fondo) es a costa de la pérdida de importancia del resto, España vaciada incluida, pero si un día toca España siempre habrá otra chuche de la que echar mano.

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