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Pedro de Silva

La verdad sobre la puta mili

Leo la carta de un lector que relaciona el desmadre juvenil en la pandemia (y en general) con la supresión de la mili en su día, a su juicio un gran error. No estoy seguro de que esa relación exista, pero sí de que aquel fue un gran error. El servicio militar obligatorio había sido en su día (1912) un gran avance debido al progresista José Canalejas, al ser igual para todos –salvo las ventajas de los “soldados de cuota”– en lugar de la redención total en metálico que hacía que solo los pobres fueran a la mili. Ahora en la práctica viene a ocurrir lo mismo, solo que a cargo de los impuestos de todos. El error fue del primer gobierno de Aznar a propuesta de Jordi Pujol, ansiosos de ganarse un apoyo fácil de los jóvenes y de liberar de la carga a los cachorros de las clases altas. El PSOE de entonces no tuvo, por pura demagogia, el valor de oponerse a una medida socialmente reaccionaria.

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