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Francisco García

Billete de vuelta

Francisco García

Oye, matria, mi aflicción

José Félix Tezanos.

José Félix Tezanos. EFE

Por las inmediaciones del escaparate de una cacharrería siempre merodea un elefante, que a las primeras de cambio irrumpe en el establecimiento a trompa alzada, provocando cuantioso desperfecto. Es el caso de José Félix Tezanos, que cada vez que abre la boca sube el pan. El presidente del Centro de Investigaciones Sociológicas, el que le cocina las encuestas al Gobierno al gusto del paladar de Pedro Sánchez, ha manifestado en foro público que en los últimos sondeos demoscópicos se detecta cierta demanda del Estado “matria”, cercano y cuidador, frente al Estado “patria”, el que pone orden, identificado con la autoridad. Pese a que el concepto que la ministra de Trabajo puso en boga la pasada semana en Gijón cuenta con abundante y lejana literatura –cierto que mayoritariamente femenina–, no deja de rodearle un cierto tufillo ideológico cuando en la discusión intervienen y se enzarzan los extremos. Para Juan Carlos Monedero, patria refiere a la virilidad del patriarcado. A su juicio, la patria te lleva a la guerra y te hace desfilar, mientras que la matria te cuida y responsabiliza. En el otro lado del espectro –otro fantasma, o sea– Sánchez Dragó opina que patria es patrimonio y no guarda relación con patriarcado. Y acusa a la ministra Díaz de promover en el fondo “una madrastria”. Como si la titular de Trabajo, disfrazada de la mala de Blancanieves, llevara en la cartera una manzana con gusano dentro.

Mientras tirios y troyanas discuten sobre el sexo de la nación, este país coñón sigue a lo suyo, a tomarse cada pronunciamiento de los políticos a broma, en una suerte permanente de cuchufleta. Dice un amigo que si por la patria se hizo la mili, por la matria inevitablemente habrá que hacer la Pili. Y reclama aplicar el lenguaje inclusivo a los cargos públicos para acabar con tanta carga pública.

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