Suscríbete

Contenido exclusivo para suscriptores digitales

Pedro de Silva

El potro es el culpable

Ando tan bajo de espíritu olímpico que ha tenido que pasarle a Simone Biles lo que le pasó para que me enterara de quién era la gimnasta Simone Biles. El potro, donde empezó a flaquear, siempre ha sido un mal asunto. En mi adolescencia me trajo por la calle de la amargura a pesar de gustarme la gimnasia. El potro ha sido inventado por alguien malvado solo para ponerte a prueba y complicarte la vida. ¿Uno de los yoes de Biles se daría cuenta de pronto, estando ya en el aire, de que el potro, siempre tan inexpresivo, no se merecía semejante esfuerzo?, ¿o siendo todavía niña se dio un golpe en la rabadilla por error de cálculo y le vino de pronto del pasado un golpe de rencor que la desconcentró? Vista mi experiencia personal yo le echo la culpa al potro, aunque el consenso de los analistas diga que a Simone la presión la ha roto anímicamente. Pues no, ha sido el potro.

Compartir el artículo

stats