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Manuel Gutiérrez Claverol

¡Ya era hora!

Medidas para paliar de inmediato la contaminación de mercurio en Lena y Mieres

Hace ya unos cuantos años que me intereso por el deterioro del ecosistema derivado de la polución mercurial que afecta a algunas zonas de Asturias, en especial la producida por las antiguas minas de La Soterraña-Muñón Cimero (Lena) y El Terronal-La Peña (Mieres), cuyo beneficio produjo casos de hidrargirismo y de arsenicosis. Aunque fueron éstos los yacimientos más ricos, también se benefició este elemento metálico en otros ámbitos provinciales: Vildeo (Aller), La Vallina (Langreo), Llamo (Riosa), Caunedo y Valcárcel (Somiedo), Olicio, sierra de Covadonga (Cangas de Onís), etc.

Es un clamor popular el tener que reparar los daños ocasionados por un laboreo y el consiguiente tratamiento metalúrgico de las menas poco respetuoso con el medio ambiente. Hay que tener en cuenta que, aunque algunos constituyentes naturales de estas minas de mercurio son poco tóxicos, algunos compuestos del metal (sobre todo, cloruro mercurioso y metilmercurio) y del arsénico acompañante (trióxido de arsénico y dimetilarseniato) están tipificados como de alta toxicidad. La posibilidad de procesos de metilación del mercurio inorgánico, por parte de bacterias presentes en el suelo, sedimentos, aire o agua, incrementa sensiblemente las posibilidades de envenenamiento de los seres humanos por ingesta de alimentos intoxicados (no olvidemos la grave enfermedad de Minamata sucedida en Japón en 1952 por comer pescado con un elevado contenido en metilmercurio).

Un grupo de trabajo de la Escuela de Ingenieros Minas investigó la afectación ambiental de estos criaderos ya hace veintitantos años, centrándose en analizar los suelos, la vegetación, el agua y el aire. Las conclusiones fueron muy elocuentes: estos hábitats presentan valores excepcionalmente altos en mercurio y arsénico –rebasando, en ocasiones, hasta cien veces los niveles de referencia– a consecuencia de las actividades mineras practicadas en el pasado.

Por fin, después de casi medio siglo de la clausura de las explotaciones más significativas, el Ministerio de Transición Ecológica, con ayuda de fondos europeos, destinará unos diez millones de euros a la restauración de los principales espacios mineros degradados por operaciones de este tipo.

El proyecto europeo que se va a implantar en Asturias, denominado SUBproducts4LIFE, concebido con una duración de cuatro años, pretende poner en práctica conceptos innovadores “mediante la reutilización de subproductos industriales y residuos para la remediación de suelos contaminados”. Uno de sus objetivos primordiales es reducir el impacto ambiental y lograr una mejor cuestión del suelo y reutilización de los terrenos. Coordina esta importante intervención ecológica la Universidad de Oviedo en colaboración con el Principado de Asturias y otras entidades, con un presupuesto previsto rondando los 1,5 millones.

El escenario preferente de actuación es el entorno de La Soterraña –con 130 años de actividad– que presenta altas dosis de mercurio y arsénico después de un inadecuado desmantelamiento de las instalaciones. La mineralogía está compuesta por los sulfuros cinabrio (con mercurio y azufre), rejalgar (rico en arsénico) y algo de oropimente (con arsénico y azufre). Se contempla una superficie a mejorar directamente del orden de los 6.800 metros cuadrados.

El segundo área a tratar se centra en las inmediaciones de los también minados centenarios de El Terronal (al norte de Mieres), donde se beneficiaron ricos filones de cinabrio. En este caso se pretende actuar sobre una superficie bastante menor de unos 200 metros cuadrados.

El propósito del plan previsto no es efectuar una descontaminación sensu stricto, sino que pretende evitar la propagación de las sustancias con efectos no deseados mediante su fijación, para lo cual se utilizarían toneladas de escorias y cenizas provenientes de térmicas, cementeras y siderurgias asturianas.

Deseemos que haya mucha suerte y que estas nuevas partidas presupuestarias sirvan para validar un proyecto precursor y que pueda ser aplicado, asimismo, en otras zonas europeas perjudicadas con una problemática similar.

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