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Javier Ciervo

Un millón

Javier Cuervo

Ni pregunta ni responde

El líder del PP, Pablo Casado, es de los que no hablan las cosas. Si no le gusta el tema de conversación, cremallera. Eso, cuando se aplica en casa, es una práctica de crueldad mental de intensidad media.

Silencio y casa coinciden en Génova 13, la sede del partido, de la que (como durante la pandemia) lo más importante es el balcón, pero que en sus despachos acogió la corrupción y se pagó con sobornos políticos y escaqueos fiscales. Como se le preguntaba mucho por esto, Casado decidió que él no estaba allí entonces y que –no se hable más– “no se hable más”. Planificó cambiar de sede como se hace en los castillos con fantasmas desagradables y en los chalés con fenómenos paranormales construidos sobre cementerios indios. No acaba de hacerlo porque las mudanzas dan pereza y causan estrés.

Ahora ha decidido no hablar de la presidenta de la comunidad de Madrid, Isabel Díaz Ayuso, que ansía promocionar a su costa. No logra hacerle el vacío, esa conducta con la que las púberes debutan en la violencia, porque Ayuso lo llena todo.

Pablo Casado no entiende el juego pregunta-respuesta. No le pasa a él solo, pero es al que más se le nota. En la lectura ametrallada de las sesiones de control, cuando tiene que formular la pregunta al Gobierno, muchas veces solo dispara respuestas sin interrogante y cuando le preguntan en los corrillos coloca el discurso, aunque no venga al caso, sin contestar. Queda como si hablara otro idioma.

–Señor Casado ¿qué...

–¡Bildu!

Su mirada al horizonte quizá se deba a que todavía no le han bajado el teleprónter (esa pantalla donde leen las respuestas) desde la altura en que lo dejó Rajoy y que no entran los textos adecuados.

Frente a eso, Isabel Díaz Ayuso comunica mucho porque tiene un discurso trapecista, arriesga a equivocarse en directo, sabiendo que el error que cometa hoy lo tapará el de mañana, porque bombardea al desgaire y porque usa los dos hemisferios cerebrales, el que piensa y el que descerebra y con uno y otro encuentra seguidores.

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