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Francisco García

Billete de vuelta

Francisco García

En la brecha digital

Un coche recorrerá Asturias para medir la calidad de sus redes de internet y móvil. Los datos que recopile el conductor en su equipo informático servirán para elaborar un mapa de la cobertura regional. Albricias, los vecinos de Berzana, en Tineo, no tendrán que tirarse al monte a buscar cobertura como el que va a recolectar setas.

El pasado enero, el Gobierno autonómico anunció a bombo y platillo que antes de que acabe este año –al que le quedan poco más de cuarenta días– la banda ancha alcanzaría a 2.570 localidades asturianas, a 42.800 hogares y negocios escasos de cobertura o sin ella. La estadística oficial apunta una evidencia demoledora: el Principado es la tercera provincia, tras León y Valencia, con peor disponibilidad de banda ancha. O sea, donde más hogares hay sin conexión de alta velocidad.

¿Va a ser capaz de cumplir su promesa el consejero de Ciencia o se trata de un compromiso de ciencia infusa? Si no está dibujado el mapa de la cobertura, ¿cómo vamos a conocer el nivel de conectividad del territorio? La casa por el tejado, una vez más, el rábano por las hojas. La choza de los tres cerditos, que se derrumba con un soplido. Y sin posibilidad de avisar por teléfono de que viene el lobo.

Un senador de Teruel, tan España vaciada como las dos alas de Asturias, emprendió durante un mes una ruta de más de 1.500 kilómetros por carreteras secundarias de su provincia surtido de cuatro móviles –uno de cada una de las cuatro principales operadoras del país– y al volante de un Peugeot 508 para testar la cobertura de telefonía en cada comarca. Eso es trabajo de campo en beneficio de la ciudadanía, compromiso con las necesidades de los administrados. Eso es hacer política en la brecha para denunciar, con datos, la brecha digital. ¿Conocen a algún senador o diputado asturiano dispuesto a emprender el mismo camino que el homónimo turolense? Que investiguen otros, que viajen otros. Y mientras, seguimos sin conexión por culpa de este modo viejuno de hacer política inmóvil y terminal.

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