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Xuan Xose

Conflictivos

A través de don Hugo Morán el Gobierno central sugiere que los lobos “conflictivos” podrían ser trasladados a otros lugares.

¿Qué sería un lobo conflictivo? No nos lo han dicho, pero supongamos que sea el que “se pasa matando”. Ahora bien, ¿cuándo y cuánto es ese pasarse? ¿Existirá un baremo objetivo?

¿Y cómo identificar al concreto culpable? Habrá que disponer de cámaras per uquiera y, tal vez, de un procedimiento identificador, aunque, acaso, y ya que en esto del hermano lobo andamos muchas veces en un mundo de Walt Disney, podrían la ovejas sobrevivientes de una matanza, una vez superado su pánico traumático, identificar al agresor y testimoniar al respecto. ¿Pero se atreverán o tendrán miedo a la venganza del delincuente y sus congéneres?

Y no acabará ahí la cosa, seguro que los defensores del lobo estimarán insuficientes o dudosas las pruebas y exigirán un tribunal que las valore adecuadamente. Serán necesarios juzgadores, acusadores y defensores, y tendrán que acudir los testigos. ¿Cómo podrán dar testimonio los supervivientes de algún estrago? Aunque estamos en el mundo Disney, es difícil que hablen. Pese a que está feo señalar, ¿moverán una pata en dirección al acusado para señalarlo, al modo en que los de Vox señalan al forista Adrián Pumares?

Y resuelto el juicio, ¿adónde se trasladará al reo?, ¿qué comunidad o recinto recibirá al conflictivo?

¡Ay, don Hugo, lo que hay que hacer para seguir triunfando!

Como conflictivos, asimismo, fueron tenidos por el Gobierno y la Ejecutiva del PSOE los presidentes socialistas de Asturies, Castilla-La Mancha, Aragón, Extremadura y La Rioja por su empeño en asistir a una reunión de presidentes de comunidades de diversos partidos que pretenden ofrecer una alternativa a los proyectos de financiación autonómica que maneja el Gobierno central y defender los intereses de sus comunidades.

Muchas, víctimas del canis lupus; todas, del lobo centralista y de los depredadores de Cataluña y Euskadi.

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