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Javier Ciervo

Un millón

Javier Cuervo

Siempre empieza él

La subida del coste de la energía provoca una inflación por encima del 5%. Leo que si a eso le quitas el aumento del coste de la energía y los alimentos sin elaborar te sale la inflación subyacente y queda en un 2%. Es la que se quiere aplicar a la subida de los salarios para que no haya más inflación. Si no puedes contener los precios ni los salarios haces una escalada inflacionista.

La forma más inocente de representar una escalada de este tipo es la que se da entre los hermanitos que, jugando, empiezan por darse un cachetito suave y, si no los paras, acaban la fiesta a farolazos. Esa tarea de detener el juego que acaba mal la están haciendo al unísono el Banco Central Europeo a través de su vicepresidente, Luis de Guindos, y el Banco de España, de su presidente, Pablo Hernández de Cos. Como quien da primero da dos veces, cuando estas peleas se detienen siempre pierde el que lamenta:

–Empezó él.

–Bah, bah, pero no hay que pelearse. ¡Se acabó!

Uso “escalada” y no “círculo vicioso” porque, por su propio enunciado, no tiene forma inocente de ser representado, ya que sugiere un vicio que se practica en círculo, en el que las dan y las toman a un tiempo. “Toma y no des”, dicen los bancos, para evitar que se les oiga decir “tú da y no tomes”.

¿Alguna vez el Banco de España, desde Carlos III hasta Felipe VI, ha recomendado una subida de salarios? No creo. Si mañana el Banco de España recomendara subir los salarios nos extrañaría tanto como si la Conferencia Episcopal aconsejara fornicar. Para comprobar si el algoritmo de Google ha mejorado su sentido del humor tecleo “Banco de España recomienda equiparar subida salarios al nivel de inflación”, pero en vez de reírse saca una cascada de informaciones en la que el banco pide que no se suban salarios ni pensiones ni se aplique el ingreso mínimo vital.

Pero a lo que íbamos. Cuando vas a comprar no pagas la inflación subyacente del precio, sino el precio, si lo puedes pagar cuanto tu salario solo se ha ajustado a la inflación subyacente.

–Empezó él.

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