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Pedro de Silva

Matonismo

Cartel de Vox.

En mi opinión hoy no hay en España ningún partido significativo que podamos llamar fascista. Sin embargo, hay brotes de fascismo claros, y digo esto porque sus rasgos están bien perfilados en la historia. Uno de ellos es la práctica del linchamiento a personas o grupos a los que se ha elegido como objetivos. En un linchamiento vale todo, desaparecen formas y razones, porque el único fin es la destrucción de una persona o un colectivo. Es desde luego una práctica de matonismo (denunciado hace días, por cierto, por el alcalde de Madrid), cuya única ventaja es que las caretas caen y podemos identificar a los matones, que a partir de ese momento solo engañaran a los que se dejen. En asunto tan venial como el de la defensa de una lengua minoritaria y en peligro de extinción, el asturiano, la aparición en su contra de matones y linchadores no debería dejar indiferente a ningún demócrata.

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