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La Nueva España

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Francisco García

Las rebajas de "Barrio Sésamo"

Al sufrido consumidor, Consumo le consume. Soportamos el castigo de un ministro deslenguado que tira piedras contra la uralita de las explotaciones ganaderas patrias en la prensa internacional y un servicio regional del ramo que nos toma por tontos, a la vista de sus recomendaciones para acometer las compras de la temporada de rebajas. En una nota de prensa con membrete de Gobierno del Principado difundida el 6 de enero, festividad de Reyes -o sea, que no se trata de una inocentada aunque lo parezca- el servicio regional de Consumo recomienda a los ciudadanos elaborar una lista de la compra post navideña “sin caer en adquisiciones compulsivas de productos que no se necesiten”. También nos ruega encarecidamente no hacer uso abusivo de la tarjeta de crédito “para evitar sorpresas y poder hacer frente a los pagos en los meses siguientes”; además de comparar precios y guardar las facturas. Como si cada cual no se conociera al dedillo el abc de los saldos de enero y supiera hasta dónde le alcanza la soldada.

El servicio regional en cuestión debe pensar que los consumidores asturianos se chupan el dedo y que requieren de una clase práctica de “Barrio Sésamo” antes de encarar en tropel las calles comerciales de las principales ciudades de la región abducidos por el más irrefrenable ansia de gastar. Consumo pretende alejarnos del consumismo y quiere que adquiramos solo “lo que realmente se precise”. De manera que redáctese usted una lista de urgentes necesidades como si fuera al súper a hacer la compra semanal, acomódese en el sofá y diséñese un presupuesto ajustado, acuda a su banco, saque de la cuenta el dinero justo, contante y sonante, y deje la tarjeta en casa, bajo siete llaves. Y al regreso al hogar, cargado de bolsas, póngase un capítulo de Epi y Blas, para discernir la diferencia entre arriba y abajo, y entre barato y caro.

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