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Filippo Priore

Por libre

Filippo Priore

Los peligros de la noche

Del pinchazo a las agresiones

Esta misma semana hemos conocido el primer caso en nuestra otrora tranquila villa marinera, de una agresión sexual por el nuevo método que ya se ha detectado en otras grandes ciudades, que consiste en un simple pinchazo que inhibe a la persona que lo recibe de cualquier poder sobre sus decisiones, incluidas las sexuales.

No es un tema para tomarse a broma ni para que venga ahora el político de turno a decirnos que se trata de un caso aislado. La brutal agresión sufrida por Germán Fernández en el 2017 y de la que sigue sufriendo sus secuelas, también puede decirse que fue un caso aislado, pero no por ello merece menor atención.

La Policía se está encargando de la investigación de unos hechos que sucedieron en las pasadas fiestas de Montevil. En los posteriores análisis realizados en el Hospital de Cabueñes, la chica, una menor de edad, habría dado positivo en MDMA (éxtasis líquido). Sin embargo, sus vagos recuerdos dificultan la investigación, lo mismo que está sucediendo con otras agresiones en distintos puntos del país.

Desde el Ayuntamiento, iniciado el verano, se decidió en un acuerdo con la Dirección General de Igualdad, a que el personal de Emulsa, de forma voluntaria, junto a otros empleados públicos que trabajan en horas nocturnas, supieran cómo comportarse si son testigos de una agresión sexual. Habrá que esperar para valorar la eficiencia de estos seminarios. Pero de momento el problema está ahora mismo en nuestras calles.

Unos barrios por los que no hace tanto tiempo podías caminar tranquilo incluso a horas intempestivas, pero por los que ahora conviene ir con el "modo antiagresiones" activado. Triste comprobar, así como ciertos parques se han visto adueñados por bandas llegadas de fuera. Y ahora habrá quien me tache de xenófobo… Hasta que sea a su hijo a quien le trasquilen y apalicen o molesten a su hija.

Volviendo al tema de los pinchazos, desgraciadamente tiene toda la pinta de convertirse en el mayor problema de seguridad para las mujeres en este verano. Y es que conviene recordar además que una de cada tres agresiones sexuales a las que son sometidas las mujeres, esconden tras de ellas sustancias químicas o cualquier tipo de medicamento sedante que produce en ellas un estado de absoluta sumisión.

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