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Jonás Fernández

Epígrafe

Jonás Fernández

Eurodiputado asturiano por el PSOE

Un fin de curso político que no es tal

La convulsa escena internacional, con la guerra en Ucrania, mantiene en vilo a Europa

Se inicia el mes de agosto después de un curso difícil que no encontrará descanso en estas rápidas semanas estivales. La escena internacional continúa lo suficientemente incierta como para relajar la actividad política europea, que está exigiendo mantener la tensión también en verano y el ritmo en la toma de decisiones de cara a este invierno.

Cuando la situación de Ucrania no da tregua, aún a pesar del reciente acuerdo entre las partes, auspiciado por la ONU, para facilitar la exportación de grano por el puerto de Odessa, la situación en Taiwán se tensiona ante una visita tan innecesaria como provocativa de la presidenta de la Cámara de Representantes de Estados Unidos, la demócrata Nancy Pelosy. Este reciente viaje ha venido a, supuestamente, a evidenciar el respaldo universal de Estados Unidos a la democracia taiwanesa, pero llega en un momento en el que los intereses de Occidente deberían orientar nuestras acciones a aislar a Rusia en la esfera internacional, y no a lo contrario. Ni la incomodidad de algunos altos cargos del Gobierno Biden lograron desincentivar a Pelosy, con largo historial en defensa de los derechos humanos, ni, por supuesto, las amenazas del Gobierno de Pekín. Sin duda, el debate global ha tomado nuevas vertientes tras la invasión de Putin en Ucrania, y algunas retóricas resultan más sencillas de entonar cuando uno habita en una isla continental que cuando lo hace a pocos kilómetros de Moscú.

Y en este sentido, la guerra en Ucrania no encuentra fin. Toda vez que ese acuerdo para la exportación de grano es más que bienvenido ante el invierno hambriento que nos encontraríamos a la vuelta del verano en todo el sur del Mediterráneo, (y que podría seguir ahí), las líneas de frente se mueven con lentitud aún a pesar de los esfuerzos bélicos rusos, que están encontrando respuesta en el apoyo armamentístico de Occidente a Ucrania, especialmente de Estados Unidos. Las dudas siguen presentes a la hora de evaluar la evolución del conflicto: cuándo se dará Putin por satisfecho, y hasta qué punto Ucrania pudiera asumir o no la pérdida formal o informal de espacio territorial. Ambas incertidumbres mantienen, pues, el conflicto no ya sólo abierto, sino también sin una idea clara de su posible evolución; y todo hace indicar que el invierno nos pillará a todos en medio de la batalla.

La Comisión Europea presentaba hace apenas unas semanas un texto de reglamento al Consejo para ayudar a mancomunar el gas disponible en la Unión, por cierto, sobre la misma base legal de la emisión de deuda del Next Generation EU, cuya competencia de negociación queda en manos de los Estados ante la situación de emergencia a la que se evoca. Como texto inicial, los Estados presentaron sus enmiendas correspondientes, alcanzando un nuevo acuerdo en periodo récord, que avanza un paso más en la europeización de las políticas energéticas. Tras los avances en la unión sanitaria, fiscal, de defensa, o exteriores de los últimos dos años, en apenas unos meses Europa ha tomado también decisiones en común en materia energética buscando los márgenes para actuar conjuntamente sobre los tratados actuales.

En fin, la situación no permite relajación alguna y, a finales de agosto, se inicia un nuevo curso político, casi sin solución de continuidad frente al que ahora supuestamente acaba. Estaremos muy pendientes de ese Debate sobre el Estado de la Unión que se celebrará en la sesión plenaria de septiembre en Estrasburgo y marcará la agenda reformadora de los próximos doce meses. Adelante.

PD: Hace unos días conocíamos el fallecimiento de Emilio Ontiveros, un gran economista, profesor, empresario, comunicador y "maestro". Siento profundamente su ausencia, que deja tras sí varias generaciones de economistas infinitamente agradecidos por su ejemplo. Un fuerte abrazo a su familia. Los amigos estamos destrozados.

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