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José María de Loma

El jabalí bañista

Una noticia refrescante en medio del marasmo del ahorro energético

El otro día, a eso de las doce de la mañana, un jabalí se dio un baño en una playa de Benajarafe, Málaga. Los nativos y turistas avistaron al animal en el agua nadando y chapoteando. Y se pusieron a hacer lo que todos hacemos cuando vemos un jabalí: grabarlo con el móvil. El jabalí, ignorante de que podría acabar en Instagram, avanzó, ganó la orilla, salió del agua y correteó hacia unos matorrales, por donde se perdió. La noticia la traían los periódicos y no crean que no era uno de los acontecimientos más interesantes que se incluían en las páginas. Así está el panorama veraniego, no con serpientes de verano, con jabalíes de playa.

En medio de tanta noticia de dimes y diretes políticos (Ortega llamaba jabalíes a esos diputados que "en lugar de hablar embisten"), tanta brasa con el ahorro energético y tantas especulaciones con los fichajes deportivos, se cuela una noticia amable, refrescante (sobre todo para el jabalí), curiosa, entretenida. Y, además, fácil de contrastar. A estas alturas de la columna no sé si quiero extraer una conclusión sobre el periodismo o glosar con sorna una noticia: algo inusual que merece la pena ser contado. En cualquier caso, usted, amigo lector, lo que querrá saber es el final. No de la columna, que ha de ser efectista y poco previsible. Sí del jabalí: no lo encontraron.

La Policía Local, la Guardia Civil y técnicos de mantenimiento de carreteras se afanaron (con este calor) en su búsqueda. Tal vez a mediodía acudiera a un chiringuito. ¿A los jabalíes les gusta la cerveza? ¿Pediría tapa? ¿Estaría de Rodríguez? Pero nada. Ni rastro. El jabalí bañista tenía calor y decidió darse un buen chapuzón. No tiene mal gusto: Benajarafe es un sitio estupendo. Nadie resultó herido. El jabalí no embistió a nadie (no milita en ningún partido), nadie entre los playistas se metió con él. Todos felices: el jabalí estará tan ricamente en su guarida o su campo, los que lo vieron tienen algo que contar (en Facebook), los periódicos obtienen tema y el columnista despacha su quehacer diario.

¿A usted se le ha perdido un jabalí?

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