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Sara Álvarez Rouco

Sara Álvarez Rouco

Diputada de Vox en la Junta General del Principado

¿Política sanitaria o Sanidad sin política?

La realidad de un servicio cuyo funcionamiento pinta de rosa el Gobierno regional

No imagino a nadie enfrentándose a la idea de que cuando está en juego la salud de las personas sobran los juegos políticos. Sin embargo, con ser esta una máxima difícil de cuestionar, choca con las permanentes declaraciones, casi frívolas, de la Consejería de Salud y de su garante, el presidente Barbón. Para ellos, su sistema sanitario siempre roza la excelencia y nunca pasa nada. Todo funciona maravillosamente bien.

Asombroso. Como uno se descuide se resbalaría en el bálsamo de unas actitudes y palabras que pintan de rosa la realidad paralela que se han inventado, aunque las soluciones sanitarias nunca lleguen.

El caso es que hay muchos asturianos, en Vox lo sabemos, que recordamos lo que nos han contado médicos, enfermeras, auxiliares, celadores y pacientes: situaciones ciertas basadas en hechos verídicos que son un baño de realidad. Testimonios sobre lo duro de los inconvenientes para acudir a la medicina de Atención Primaria, lo eterno de las listas de espera para especialidades y cirugías, la impotencia ante las protestas desesperadas de los profesionales de la Sanidad, la frustración por el deterioro progresivo de las infraestructuras o lo difícil que es callarse ante los cierres de consultorios en las áreas rurales. Y todo eso por citar solo algunas de las muchas cosas que pasan en Asturias.

Nos han dejado claro que el ejercicio de paciencia de los asturianos ante un sistema sanitario superado por la demanda asistencial, cada día mayor, es enorme. El cansancio ante una Asturias gobernada y manipulada hasta el aburrimiento por los socialistas, inmenso.

Se palpa la desilusión cuando se acerca el final de otra legislatura ahogada en el inmenso caos sanitario, lastrada por una pésima gestión y enfangada en un modelo de salud decadente que el gobierno de turno ensalza sin el más mínimo recato.

En nombre de los miles de asturianos que lo sufren, desde Vox queremos decirles que nada va bien en nuestra Sanidad si engulle casi 2.000 millones mientras se ve arrollada por lo cotidiano. Si ni siquiera es capaz de enfrentar el final de una pandemia que desnudó todas sus carencias, logrando la medalla en letalidad durante la segunda y tercera ola. Si todo lo fía a la adquisición de más tecnología sin personal para manejarla y a la ampliación del Hospital de Cabueñes, un nuevo escaparate para disimular problemas más que conocidos.

La realidad es que preguntar en Asturias por la sanidad pública es asistir a un ejercicio de resignación. Y quien no lo crea, no tiene más que salir a la calle y preguntar. Así de sencillo.

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