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Luis M Alonso

Sol y sombra

Luis M. Alonso

La suerte de Italia

No me declaro sorprendido por la manera en que nos ha empezado a inquietar la suerte de Italia en manos de la derecha de la derecha. ¿Quiénes han votado a Giorgia Meloni? Al parecer, han sido muchísimos italianos, contando con que hace cuatro años solo obtuvo un 4,3 por ciento de las papeletas. Se trata probablemente en su mayor parte de desafectos, liberados de condicionamientos ideológicos, no específicamente de derecha ni propiamente de izquierda, que anteriormente votaron por la Liga o el Movimiento 5 Estrellas, es posible que algunos de ellos lo hicieran por el populista Renzi. Pude que sean descendientes de algunos de los que en su día se vieron arrastrados por las proclamas fascistas de Mussolini al considerar que la patria necesita para salvarla en los momentos confusos de la historia al hombre o la mujer providencia.

Meloni ha sabido conectar con ese frenesí de los desencantados que propinan la patada al caldero convencidos de que la persona elegida es providencial. La ventaja es que todo esto ocurre en un país donde llueve sobre mojado, un desencanto sucede a otro, y el globo igual que se infla se desinfla con la misma facilidad. En el fondo, para muchos italianos la estabilidad es un asunto sobrevalorado, han aprendido de la historia a convivir sin ella, disfrutando de otros placeres. En España, en cambio, el drama se apoderaría enseguida de la situación.

Ahora, el principal problema de Meloni no es convencer a la UE de que va a seguir dentro de las reglas del juego con algún que otro sobresalto para mantener ese perfil de indomable que le permitió atraer al electorado. El problema es Salvini, auténtico derrotado de la alianza de la derecha, que posa en las fotos como si fuese el ganador de las elecciones. La solución, todos coinciden, es colocarlo donde menos incordie y seguir la agenda de Draghi en las grandes decisiones que afectan a Italia como a cualquier otro socio europeo.

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