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Juan Antonio Lázaro

Asturias, Leader en Europa

El buen hacer del Principado en la gestión de fondos rurales, un ejemplo a seguir

Formando parte de la delegación de la Red Asturiana de Desarrollo Rural (Reader), participé en el Parlamento Rural Europeo celebrado en Kielce (Polonia), que se desarrolló del 12 al 16 de septiembre, tomando el relevo al celebrado en Candás en 2019. La hospitalidad y amabilidad de los polacos no pudo hacer olvidar el éxito de la cita anterior en Carreño, siendo unánime la opinión de que la asturiana había sido la mejor edición.

Este tipo de eventos, a los que habitualmente suelo acudir, sirven para muchas cosas, pero últimamente me doy cuenta que al margen de escuchar y aprender, cosa que siempre debemos hacer, gusta a los oídos europeos escuchar y aprender de lo que en Asturias estamos haciendo con el Leader. No es la primera vez que me toca hablar del ticket del autónomo rural como buena práctica de costes simplificados en Bruselas, o explicar la filosofía que le está impregnando al Leader el Gobierno regional asturiano, como ya hicimos ante la responsable del Prepac español en Bruselas, Elvira Bakker, y su equipo, una delegación de Reader en junio. Evidentemente eso es por algo.

En el marco del Parlamento Rural Europeo realizamos un taller de trabajo, participando todo el equipo de Reader que se desplazó a las jornadas, en el que les hablamos del Leader Total o Global de Asturias. Con un éxito de público notable, con asistentes de varios países (Polonia, Albania, Portugal…), explicamos cómo es el Leader en Asturias, cómo es nuestra región y como estamos preparando el periodo 2023-27. Dedicar el 25% del Programa de Desarrollo Rural al Leader, porcentaje más alto de España y segundo de Europa, y canalizar desde allí las ayudas a la modernización de las explotaciones agrarias, excepto vacuno, es algo poco común en este tipo de programas. Al músculo financiero, le sumamos una amplia carta líneas de subvención que nos permiten incidir en diferentes sectores económicos. Es lo que se está haciendo y lo que seguiremos haciendo, como muestra de la apuesta fuerte de la Consejería competente en la materia por la metodología Leader.

Cansa ya leer tan solo declaraciones de buenas intenciones, estamos en unos tiempos en los que la acción es más necesaria e ineludible que nunca. Escuchar a la delegación de Ucrania levantar su bandera y cantar su himno, en la presentación de las delegaciones participantes en el Parlamento Rural Europeo en Kielce, es una muestra clara de lo que estaba pasando a escasos centenares de kilómetros del lugar en el que se celebraba el evento. Uno se queda sin palabras cuando la realidad nos come sin preámbulos.

Como ya ocurrió en las jornadas de Bruselas en junio, sobre el Pacto Rural Europeo, lo que tenemos que hacer está muy claro, pero algo está fallando al respecto. Como conclusión a las jornadas de Kielce, pivotando sobre tres principios: resiliencia, seguridad y solidaridad se articula una declaración que nadie se negaría a firmar, pero que no pasa de ser un documento etéreo y positivo, que necesita más acción que verso.

Siendo honesto y consecuente, creo que aquí estamos articulando un proceso y un sistema, que nos hace ser más eficaces a la hora de afrontar los retos futuros de nuestro complejo medio rural. Partiendo de una visión holística e integradora del territorio, debemos definir unas estrategias comarcales, adaptadas al ámbito de los 11 grupos de desarrollo rural asturianos, bajo el paraguas de una idea de región clara, que integre lo urbano y lo rural como un todo único. Y eso es lo que nos dice, pide y promulga Europa, solo falta acertar en su aplicación.

No debe permitir este reflejo de optimismo que nos deslumbremos, queda mucho por hacer y mejorar y el deber de todos los agentes sociales, presentes en el medio rural, es seguir luchando contra la inercia negativa. Aún así, siendo objetivo, o tratando de serlo, estamos en un momento extremadamente complejo e imprevisible, en el que la soberanía alimentaria y energética son claves y determinantes a escala europea, y eso marcará nuestro futuro.

Desde el sur del norte de Europa, o desde el norte del sur, Asturias debe tener suficiente personalidad para apostar por sus recursos, su historia y su tradición, diseñando una región de futuro, urbana y rural, siguiendo los consejos que acompañan a los fondos de la UE.

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