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José María de Loma

El asteroide y los impuestos

El pepinazo de la NASA

"La NASA impacta un asteroide en la primera misión de defensa planetaria", dice el titular. Y nosotros hablando de impuestos. Ha sido un ensayo, un pepinazo a una roca, tal vez del tamaño de Valladolid, que vagaba por el espacio. La NASA quiere ensayar qué hacer en el probable caso de que un asteroide venga directo al planeta y vaya a impactar. Nos quitaría de fumar, eso sí. Pero lo que haríamos en vísperas del choque ya lo ha descrito el cine en "No mires arriba", con Di Caprio de protagonista. Claro que también hemos visto "Armageddon".

Hace 65 millones de años, un gran meteorito se estrelló por el Caribe y provocó una masiva destrucción. Por eso usted no ve diplodocus por la calle. Pero aunque de eso haga un cuarto de hora, hay que ser precavidos e ir ensayando. Los expertos dicen que la operación ha sido como intentar darle a una mosca a cincuenta kilómetros, lo cual no es imposible pero es todo un reto. También para la mosca. No hay asteroide amenazante, esa es la gran noticia ahora, por mucho que haya millones de asteroides tentados si no de extinguirte sí de darte una mala tarde. A falta de asteroides de los que ocuparnos, nos siguen martilleando con los impuestos. Unos quieren convencernos de que son buenos. Otros, de que son malos. Y así, la única inversión que atraemos es la de nuestro tiempo, invertido en observar este pim pam pum. Debería llamarse el impuesto de la atención. A cambio de gozar de cosas interesantes y nutritivas, formativas y útiles tenemos también que prestar (pagar, dicen los ingleses) atención a debates que estériles no serán pero hijos no van a traer.

La bajada del impuesto del patrimonio ha sido un asteroide en pleno consejo de ministros, que ha decidido sacar el telescopio, atisbar si viene otra rebaja por el espacio exterior y lanzar su propia sonda para que impacte contra las autonomías díscolas. Vendrán más asteroides y más bajadas y subidas de impuestos. Esperamos sobrevivir a ellas, si bien nuestra paciencia es finita. Lo suyo sería evadirse. Y total, no creo que el segundo impacto vaya a ser también en el Caribe.

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