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Pedro de Silva

El desagüe prosigue

Juan de Lillo

La llamada España vacía se sigue vaciando, porque de momento nadie ha sabido corregir la tendencia y todo conspira para que prosiga: buenas comunicaciones solo para capitales y grandes ciudades, estrategias privadas y públicas en los servicios de todo tipo a la medida del usuario o consumidor masivo, reducción del peso electoral y por tanto político, migración de la población más dinámica, etcétera. Muchas villas que fueron de importancia y eran cabeceras de comarca ven cómo un día se cierra una oficina bancaria, otro un supermercado, otro desaparece un puesto de la Guardia Civil, una pescadería, un consultorio o una oficina de lo que sea, con la consiguiente merma no solo del servicio sino de la población asentada (la pescadilla se muerde la cola). Caramba, si este no es un asunto central en las próximas locales y autonómicas que nadie hable de igualdad, por favor.

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